Tras la decisión del gobierno nacional de limitar la exportación de carnes durante treinta días, los gobiernos de Santa Fe y Córdoba salieron a quejarse. El gobernador Omar Perotti consideró el camino correcto para resolver el problema de la suba del precio de la carne "es aumentar la producción y no cerrar las exportaciones".
“Tenemos las condiciones para abastecer el mercado interno y externo, manteniendo la posibilidad de exportar nuestros productos al mundo", dijo el mandatario santafesino a través de Twitter.
A su entender,
"los cambios en las reglas de juego, con soluciones que no funcionan, sólo perjudican el futuro de la actividad que tanto nos brinda a los santafesinos", evaluó.
Por su parte, el vicegobernador de Córdoba,
Manuel Calvo, a cargo del Ejecutivo provincial por la licencia médica de Juan Schiaretti, remarcó que la acción del gobierno de Alberto Fernández “
atenta contra la producción, y se corre el riesgo de consecuencias ya vistas: disminución del stock ganadero, pérdida de puestos de trabajo y desinterés y desinversiones”.
Previamente, el presidente Fernández habló sobre la medida del Gobierno nacional de cancelar la exportación de carne por 30 días hasta que no se acomode el mercado interno y se encuentre un equilibro en los precios. El jefe de Estado dijo que "no es verdad que la apertura y la libertad favorece a los mercados; favorece a los más poderosos".