Los empresarios pymes de la industria del juguete apuntan a torcer un tendencia histórica en el país: reemplazar los juguetes importados que fueron furor a comienzos de la década del 90 y en 2022 reemplazarlos por mayoría de producción nacional en un país que mueve unos 30.600 millones de pesos.
"Ya se nota cierta reactivación. Tocamos piso aún antes de la pandemia pero empezamos a recuperarnos. Tenemos como objetivo cerrar el año con una participación del 40% de juguetes nacionales y en 2022 ya tener más de la mitad del negocio", explica Emmanuel Poletto, Presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) al diario BAE.
Según los datos desprendidos del primer semestre del año, el sector ya tiene un crecimiento del 5% en las ventas respectoa los registrados en 2019 y esperan que se triplique esta semana.
Esas ventas explican más de la mitad de la facturación de todo el año para los 3.500 comercios minoristas que hay en el país.
"El año pasado, la industria tuvo un crecimiento de las ventas online del 400%. Mucha gente compró juegos de mesas o rompecabezas para combatir el encierro. Ahora ese crecimiento se estabilizó y hay una buena complemenación entre el ecommerce y la compra presencial. Hay gente que aprovecha los descuentos que hay en el canal virtual y luego van a retirar el juguete a la tienda", continuó sobre los desafíos de la pandemia.
Hoy por hoy los juguetes tienen un valor mínimo de 400 pesos y otros superan ampliamente las cuatro cifras pero
con la inclusión del Ahora 12 y el Ahora 18 más las promociones que promueven algunos bancos la situación se puede financiar de otra forma y darle más lugar a la mejora adquisitiva.
Con respecto al cambio de hábito de los compradores y a la necesidad que hoy tienen las fábricas de producir juguetes que no distingan género, Poletto dejó bien en claro que los industriales se adaptaron rápidamente a lo que reclama la demanda.
"Celebramos el cambio hacia juguetes sin género. Hoy hacemos cocinas rosas para clientes más conservadores que las compran para sus hijas o nietas pero también tenemos de otros colores para muchos nenes que quieren tener una. También hay niñas que hoy se compran una pelota de fútbol o niños que se llevan una muñeca. Los paradigmas van cambiando y todos también debemos adaptar la comunicación y el marketing de los packaging de los productos", cerró.