El incremento de los precios en Argentina desde el 2017 sumado al desorden global generado por la pandemia del Covid-19 repercutió duramente en el poder adquistivo. Según la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA) llenar un changuito de supermercado cuesta el cuádruple que hace 4 años.
A través del “Changómetro”, un medidor de las compras, que “le mide la temperatura a la inflación”, se desprende que “
para comprar un changuito que a fines de 2017 nos salió $1.000, hoy tenemos que gastar $4.401. Mismo changuito, con los mismos productos, cuatro veces más”.
Pero atención, “no
sólo pasó con lo del supermercado, también con la ropa, llenar el mismo placard nos cuesta cuatro veces más. Las mismas prendas que nos comprábamos con $1.000, ahora $ 4.000”, afirmó Natalia Ariño, economista de FADA.
Al momento del desagregado se puede observar cuáles son los productos que mayor variación mostraron en su precio. Por ejemplo con 1000 pesos en 2017 "veíamos a cuatro familiaas comiendo un asado pero hoy no alcanza para ni una sola familia".
"Con los $1.000 del 2017, comprábamos 8 kilos de asado, y hoy apenas nos alcanza para un kilo y medio, en el medio perdimos seis kilos y medio”, detalla Miazzo.
En cuánto al valor, por ejemplo del nafta, en 2017
“lo que gastábamos para llenar el tanque de un auto chico con 40 litros de nafta súper, ahora sólo podemos comprar 10 litros, 75% menos de nafta”.
“¿Y los mates?
$ 1.000 eran 29 paquetes de yerba de medio kilo, hoy sólo compramos 5. Tomamos 240 mates menos, perdimos 24 paquetes”, explicaron desde FADA a Data Clave.
“El aumento sostenido de los precios, afecta a la producción, salarios, empleo e inversiones. Además, la inflación impacta directamente sobre la pobreza. Si bien tenemos menor poder adquisitivo mes a mes, esto incide con mayor fuerza en quienes tienen menores ingresos”, expresaron.