04.10.2021 / Hasta lo contó en redes sociales

Polémico: una legisladora asumió como gobernadora de Tucumán por unas horas y llevó a Bussi

Con el viaje de Osvaldo Jaldo a Buenos Aires acompañado por los dos dirigentes que lo siguen en la línea sucesoria, Tucumán quedó en manos de Sandra Orquera por 24 horas. Es la vice segunda de la Legislatura, por el espacio opositor Fuerza Republicana, que responde al hijo del represor y lo invitó a la oficina del gobernador.




Este lunes quedó registrado históricamente en la provincia de Tucumán como el primer día en su historia en el que una mujer quedó al frente del Poder Ejecutivo. Eso es un costado de la noticia. El otro, más bien polémico: quien asumó por 24 horas como gobernadora es la legisladora por Fuerza Republicana, Sandra Orquera, y utilizó su tiempo allí para invitar a Ricardo Bussi, su jefe político e hijo del represor Antonio Domingo Bussi

Sucede que el gobernador Osvaldo Jaldo viajó a Buenos Aires y se llevó consigo al presidente de la Legislatura, Néstor Regino Amado, y al vicepresidente del cuerpo, Juan Ruiz Olivares. En la sucesión sigue la vicepresidenta segunda, la opositora Orquera, que está a cargo de la provincia por 24 horas.

Ricardo Bussi, además de hijo del represor, fue candidato provincial y es opositor al Gobierno del nuevo jefe de Gabinete, Juan Manzur, y de Jaldo. Su espacio fue tercera fuerza en las últimas elecciones. Había intentado acordar con Juntos por el Cambio, cosa que avanzó pero al final no logró cerrarse. Su foto en la oficina del gobernador parece ser entre una provocación a las autoridades de la provincia y algo totalmente innecesario.



Orquera, incluso, anunció en Twitter que iba a invitar a Bussi, reivindicó al represor padre de este útimo y se atribuyó en la misma red social el título de "primera gobernadora de la provincia".

Cabe recordar que, además del pasado vinculado a la falta de gusto por la democracia, el legislador tucumano Ricardo Bussi fue acusado  de abuso sexual por una joven que trabajaba en su entorno, en el partido Fuerza Republicana que él preside. Según consta en la denuncia, encerró a la víctima en su oficina de la legislatura, la “obligó a realizarle sexo oral” en el despacho y luego la dejó salir.