07.03.2022 / Judiciales

"No hay elementos objetivos para acreditar el delito": el abogado de uno de los acusados habló sobre la violación grupal en Palermo

Jorge Alfonso, defensor de Tomás Fabián Domínguez, informó sobre el estado de la causa y aseguró que no se puede determinar el grado de responsabilidad de cada uno.




El abogado de uno de los seis detenidos por la violación en grupo de una joven de 20 años en el barrio porteño de Palermo sostuvo que "no hay ningún elemento objetivo para acreditar que estos chicos estaban cometiendo el delito" que se les imputa.

El abogado defensor de Tomás Fabián Domínguez, Jorge Alfonso, señaló que "serán claves" los resultados que arrojen en los próximos días los estudios de ADN "para determinar con exactitud cuál fue el rol de cada uno" de los involucrados en el hecho.

"Hoy no hay tantos elementos de prueba como para llegar a acreditar con el grado de certeza que en un debate oral se necesita la responsabilidad penal que se le está imputando a cada uno de ellos", explicó este lunes en diálogo con C5N.

El letrado puso cómo ejemplo lo que sucedió en el caso del asesinato de Fernando Báez Sosa, asesinado a golpes por un grupo de rugbiers en Villa Gesell. "Imputaron a uno de los que hoy está sobreseído, que no actuó en defensa de la persona, porque estaba filmando lo que estaba sucediendo", apuntó.

A su vez consideró que hay que observar en detalle las imágenes de las cámaras de seguridad para determinar cómo ocurrió todo. "Si nosotros vemos cómo salía ella del vehículo, a quién tomaba de la mano y cómo agredió a la pareja del panadero, tenemos una versión ahí", resaltó.

El hecho ocurrió el feriado del pasado lunes 28 de febrero por la tarde, a plena luz del día, en la calle Serrano al 1300, en Palermo Soho, donde una pareja de panaderos y otro vecino intervinieron al ver que dentro de un auto Volkswagen Gol estacionado junto a la vereda abusaban en grupo de una chica.

Mientras cuatro de los imputados –Ramos, Ciongo Pasotti, Cuzzoni y Lykan-, estaban dentro del auto con la víctima, los otros dos –Domínguez y Retondo-, cantaban y tocaban la guitarra en la vereda, en una maniobra que se cree era de distracción y para actuar de “campana”.