Para el abogado Eduardo Barcesat “desde el punto de vista político esta causa judicial apunta a una suerte de golpe de Estado preventivo para impedirle a Cristina Fernández de Kirchner ser candidata de cara al 2023”. “De un lado, tenemos una intervención absurda de los fiscales en su alegato donde pese a que los expedientes no les aportan ninguna prueba objetiva para poder incorporar como reproche penal y sostienen la más tremenda de las figuras: la asociación ilícita calificada con malversación de caudales públicos y la inhabilitación a perpetuidad”, dijo en diálogo con Política Argentina.
Y remarcó a los fiscales que “no dieron con ninguna prueba de validad”. “El Tribunal debería haber parado y sostener que el alegato debería sostenerse en la etapa de juicio oral y no en la de los alegatos. Es decir, no forma parte del objeto procesal”, recalcó.
Para Barcesat,
“cuando la defensa técnica de Cristina pueda ampliar ala declaraciones indagatoria, el Tribunal le dice que no, que tendrá que hablar con las palabras finales pero esto demuestra la parcialidad del Tribunal en connivencia con la intromisión impropia de los fiscales”.
En este sentido, subrayó que
“estamos frente a un juicio y a una previsible condena de nulidad absoluta”.
El letrado también manifestó sus inquietudes respecto del rol del embajador norteamericano Marc Stanley y su pedido de consenso entre todos los agentes políticos. “Es sospechosa la exposición del embajador de EEUU indicando en el Consejo de las Américas incitando que el camino correcto para Horacio Rodríguez Larreta de formar la coalición ahora. Esta implicaría la exclusión de todo el kirchnerismo. Los ojos de Stanley están posados en los recursos naturales que sintetizó en Vaca Muerta y el Litio”, señaló.