El directorio del Fondo Monetario Internacional se reunió este lunes y no logró llegar a ninguna conclusión respecto a la política de sobrecargos que se cobran cuando un país excede su cuota de préstamo, como en el caso de la Argentina, por lo cual no se modificará esa cuestión por el momento, como había reiterado su pedido el Gobierno nacional.
Según fuentes de Washington y el FMI a varios medios argentinos, la determinación se produjo en el marco de la “periódica revisión respecto de los sobrecargos” considerados por el organismo como “un elemento clave para mitigar los riesgos financieros".
Ese ese sentido, el directorio discutió “el papel de los recargos, incluido el mérito de los posibles cambios en la política”, pero
"las opiniones sobre los cambios en la política de sobrecargos continuaron divergiendo, incluso sobre los méritos de una exención temporal".
Tal como había trascendido anteriormente, los mayores rechazos provienen de la Secretaria del
Tesoro de los Estados Unidos y del Banco Central de Alemania.
En los próximos días, el Fondo publicará un documento donde se analizó este tema como asimismo se dará a conocer como fueron las deliberaciones de la Junta Ejecutiva.
"Como parte de ese análisis, el Directorio también discutió el rol de los sobrecargos, incluyendo potenciales cambios a esa política. Las opiniones sobre los cambios en la política de sobrecargos continuaron divergiendo, incluso sobre los méritos de una exención temporal. Se publicará en los próximos días un informe sobre el análisis realizado acerca de los balances precautorios", se excusaron.
Argentina viene planteando una modificación de la política de sobrecargos del FMI desde 2020, cuando el ministro de Economía de aquel momento, Martín Guzmán, renegociaba el crédito de USD 44 mil millones con el que Mauricio Macri endeudó al país. Ahora, con Sergio Massa al frente de la cartera económica, el reclamo continúa.
En su última reunión con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, Massa le recordó que el país está expuesto a un costo de unos USD 1000 millones al año solamente a causa de los sobrecargos. La tasa que le cobra el Fondo a la Argentina es del 6,6%, muy por encima de la que tienen otros organismos internacionales. De esos 6,6 puntos, los sobrecargos explican casi la mitad.
Los principales países afectados por los sobrecargos son aquellos que recibieron créditos superiores a su cuota anual como miembro del Fondo. Entre ellos, se destacan Argentina, Ucrania, Ecuador, Egipto y Pakistán.
El tema cobró más vuelo que el que ya tenía a partir de dos situaciones ajenas al país. Por un lado, la guerra en Ucrania, que llevó a la máxima expresión el debate acerca de por qué los países con más problemas económicos tienen que enfrentar mayores tasas, que en definitiva exacerban sus complicaciones.
Por otro lado, la suba de las tasas de interés a causa de la política monetaria restrictiva de la Reserva Federal ante las mayores presiones inflacionarias multiplicó el impacto financiero de las sobretasas para los países más endeudados.
Ante ese panorama, en agosto pasado nueve expertos independientes de Naciones Unidas enviaron una carta a Georgieva en donde expresan su "preocupación por el impacto que tiene la política de sobrecargos sobre los derechos humanos en los países afectados". También unas 250 organizaciones realizaron una presentación el mes pasado en donde advirtieron que los países más vulnerables en términos de deuda tendrán que pagar de 2021 a 2028 unos 8 mil millones de dólares solamente en concepto de sobrecargos. El FMI, por ahora, sigue sin escuchar.