28.12.2022 / Iglesia

La Iglesia pidió acabar con las "agresiones" y "respeto a la Constitución" en pleno conflicto por la coparticipación

En medio de los cruces entre Nación y CABA, las autoridades de la Conferencia Episcopal despidieron el año y pidieron para el 2023 dejar de lado "lo que acreciente las divisiones, ponga en riesgo la institucionalidad y postergue la discusión de los temas urgentes".




La Iglesia Católica aprovechó el saludo de fin de año para pedir “máximo respeto” a la Constitución Nacional en medio del conflicto  entre el Gobierno y la ciudad de Buenos Aires por los fondos de la coparticipación, y solicitó alcanzar los consensos básicos que permitan superar los “problemas urgentes del país” y acabar con las “agresiones”

Bajo el título “2023, un nosotros que nos incluya y hermane a todos”, las autoridades de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina despidieron el 2022 con un texto en el que, entre otras cosas, sostuvieron que “es imprescindible superar la desmesura que nos lleva a agredir y descalificar a quienes no piensan como nosotros”.

“La crisis que vivimos exige para este nuevo año 2023 no pensar solo en preservar los intereses personales, partidarios y electorales”, añadieron.

En ese sentido, la cúpula eclesiástica pidió para el año siguiente “renovar las actitudes y las disposiciones para la convivencia democrática, dejando de lado todo lo que acreciente las divisiones, ponga en riesgo la institucionalidad y postergue la discusión de los temas urgentes en relación con la pobreza, la deuda social, la educación y el crecimiento del país”.

Una clara referencia a los cruces entre el Gobierno nacional y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, por los fondos de la coparticipación luego del reciente fallo de la Corte Suprema a favor de la Ciudad que el presidente Alberto Fernández considera "imposible de cumplir", aunque pretende saldarlo con bonos algo a lo que Larreta se opone firmemente. 

La carta fue firmada por el monseñor Oscar Ojeda y también por el vicepresidente primero, monseñor Marcelo Daniel Colombo, arzobispo de Mendoza; el vicepresidente segundo, monseñor Carlos Alfonso Azpiroz Costa, arzobispo de Bahía Blanca; y el secretario general, monseñor Alberto Germán Bochatey, obispo auxiliar de La Plata.