02.01.2023 / Interna en el PRO

Macri y Larreta tuvieron cita a solas el 31 y hay cena en parejas: de qué hablaron y qué pasa con Bullrich

Ambos están de vacaciones en Villa La Angostura, de donde Larreta se lleva un encuentro a solas con Macri en fin de año y una cena acompañados por Awada y Maylin, su nueva novia. Las dudas acerca de una candidatura de Macri, de qué hablaron y los casos Bullrich y Vidal.




La novela del PRO de cara a las elecciones 2023, en la que todos ya se sienten ganadores, tiene múltiples protagonistas, todos creen tener un rol estelar y la rosca de verano ya empieza a desplegar capítulos. Es que Mauricio Macri y Rodríguez Larreta se reunieron a solas el 31 y en la noche de este lunes 2 de enero de 2023 se vuelven a ver, pero con sus parejas. 

El jefe de Gobierno porteño, que busca sellar acuerdos y garantizar que, al menos, el líder del PRO no le ponga palos en la ruedas, intenta consolidar los cabos sueltos de cara a su candidatura presidencial para este año. En ese tren, se vio a solas con el ex mandatario el sábado 31 de diciembre en el country Cumelén, en Villa La Angostura, Neuquén, donde ambos están de vacaciones.

Sin embargo, la cosa no quedará ahí ya que este lunes vuelve a tener un encuentro con Macri, esta vez en una cena de la que también serán parte sus parejas. Luego, el miércoles regresará a la ciudad de Buenos Aires. 

Macri y Larreta, según fuentes del riñón macrista que publica Infobae, se iban a reunir el viernes, pero el ex mandatario hizo que el encuentro pasara al día siguiente. Entonces el sábado 31, a las 18, tuvieron su reunión a solas, que duró algo menos de dos horas. En la cena de este lunes estarán Juliana Awada, la esposa del ex presidente, y Milagros Maylin, la nueva novia y ex funcionaria del jefe de Gobierno.


MACRI, ¿CANDIDATO O "GRAN ELECTOR PRO"?

Lo que hará el ex presidente es una incógnita. Los gestos que hizo lo ponen como aspirante a volver a la Casa Rosada pero a la vez como autopostulándose para ser un gran digitador de candidaturas o, al menos, actor limitante de modelo a seguir. 

Ni bien regresó de pasar un mes en Qatar para ver el mundial y antes de viajar al sur, Macri se encontró por separado con Patricia Bullrich y con María Eugenia Vidal, es decir las otras dos dirigentes del espacio amarillo que caminan con las mismas aspiraciones que Larreta pero mejor vínculo con el ex presidente.

La titular del PRO salió - dice Infobae - "contenta de la reunión". Tanto a su ex ministra de Seguridad como a Larreta y en coincidencia con parte del discurso que viene esgrimiendo, Macri les dijo que seguirá con su "imparcialidad" en la pelea por la candidatura presidencial del PRO.

El problema es que nadie sabe si el propio Macri intentará regresar a la Casa Rosada, cosa que lo obligaría a abandonar esa imparcialidad e ir contra sus dos posibles sucesores. La decisión final estaría en marzo, según indicó el ex presidente en entrevistas. Las encuestas serán, aparentemente, la fuente para que determine si ir o no por un "segundo tiempo". Es que el ex mandatario no quiere perder, ni en una interna ni en una general.

“Sigo en el mismo lugar. No estoy anotado. Sigo trabajando”, dijo en una entrevista la semana pasada. En otra incursión mediática, previa, había dicho que no "lo anoten" ni lo saquen de nada. 

También, en esos diálogos, insistió en su apoyo a las PASO para dirimir candidaturas: “(En Juntos por el Cambio) vamos a tener competencia. Hay varios anotados. Tenemos que trabajar juntos porque lo que hay que construir es enorme”. Asimismo pidió que quien sea derrotado, para que la sangre no arrastre votos, acate: "Es tan importante la tarea que tenemos por delante que nadie puede sentirse enojado si en vez de técnico es el goleador, el arquero o el mediocampista”.

Otro drama para el PRO es que, aunque diga ser imparcial, Macri viene jugando para quien no sea Rodríguez Larreta. Cuando opina cómo debe ser el próximo presidente, parece describir a Bullrich. A la vez, es él quien sube al ring a Vidal y se muestra seguido y sonriente con ella

Es que la relación con Larreta quedó golpeada por la pandemia, cuando el ex presidente era partidario de que el jefe de Gobierno liberara todas las actividades en medio de la cuarentena obligatoria. Que fuera, básicamente, una especie de Bolsonaro en Brasil, cosa que justamente a ese ahora ex mandatario no le salió bien.

Tampoco jugó a favor del vínculo el hecho de que Macri no descartara ser candidato presidencial, hecho que llevó a que el jefe de Gobierno ratificara que competiría con Macri en las PASO si fuera necesario, misma actitud que tomó Bullrich pero sin consencuencias como las que llegaron al alcalde capitalino. 

También hubo fricciones cuando Macri reaccionó preocupado porque, a su juicio, Larreta parecía motorizar un acuerdo electoral para apoyar a Martín Lousteau como candidato a jefe de Gobierno porteño. El ex presidente propició la polémica foto entre Jorge Macri, funcionario porteño, primo y su postulante en la ciudad, con Bullrich, la competencia de Larreta.

Ese gesto del primo de Macri se posar con su rival en la pelea presidencial llevó a Larreta a acelerar otras postulaciones dentro del PRO que de todos modos ya tenía en carpeta. O sea los lanzamientos de sus ministors Fernán Quirós y Soledad Acuña, así como - mucho más débil-  de Emmanuel Ferrario, vicepresidente primero de la Legislatura de la ciudad. 

El jefe de Gobierno descomprimió esa tensión, al menos de momento, con un encuentro a solas con el Macri intendente bonaerense.

La competencia presidencial, la pelea porteña del PRO y la disputa en otros distritos clave donde tiene estrategias electorales distintas fueron algunos de los temas que habría conversado Macri y Larreta. 

Pero eso significa poco en términos de gestos, ya que Macri también recibirá a Bullrich en Cumelén el 18 o 19 de enero, luego de que la jefa del partido vuelva de sus vacaciones de Brasil.

La duda es si Macri competirá o hará todo para marcarles la cancha, los jugadores, las reglas y hasta qué ropa deberán usar a los candidatos del PRO. Lo dejó en claro hace unos días, y es más la preocupación para Larreta que para Bullrich. “Hay que tener ideas claras, saber que somos el cambio o no somos nada, que no se puede transar con ningún privilegio ni con ningún mafioso. Hay que convocar gente sana, que trabaje en equipo, la mayor parte posible que haya tenido experiencia de gobierno, que es un activo que tiene Juntos por el Cambio. No tienen que practicar buenismo, como practicó quien les habla, y no simplificar porque hay que saber que estamos en un mundo complejo, pero lleno de oportunidades”.