
En el marco del juicio oral por el
asesinato de Fernando Báez Sosa, que tiene en el banquillo de acusados a ocho rugbiers, este miércoles fue el turno de la declaración en calidad de testigo de
Pablo Ventura, el
joven remero que fue acusado falsamente por los mencionados presuntos homicidas y por eso tuvo que soportar días de detención.
El joven remero declaró ante la prensa esta mañana, antes de ingresar a la audiencia, que no iba a mirar “con buena cara" a los rugbiers acusados, cosa que pudo evitar al tenerlos por primera vez cara a cara luego de casi tres años.
Ventura, según consignó Infobae, afirmó en audiencia judicial que no conoció a Fernando y que al único de los imputados con quien sí tuvo algo de trato es
Máximo Thomsen. “Con ellos (los rugbiers) no tenía ningún tipo de trato solo los conocía porque éramos de la misma ciudad”, dijo.
Consultado por la fiscalía acerca de si alguna vez habían tenido algún altercado o problema con él, fue interrumpido por el defensor de los rugbiers,
Hugo Tomei, que intentó objetar la pregunta pero no tuvo éxito, ya que la presidenta del tribunal no hizo lugar.
Superado ese hecho, Ventura dio una respuesta que complicó a uno de los rugbiers.
“Con Lucas Pertossi porque una vez habló mal de mí. Dijo que yo le parecía un tonto. Nos miramos mal en un boliche”, sostuvo.
Luego, el fiscal Gustavo García recordó que Ventura estuvo imputado, pese a que actualmente declara como testigo, por lo que le pidió que rememore “qué fue lo que sucedió” aquella noche en la que lo llevaron detenido, ante la atenta mirada de los rugbiers, particularmente de Pertossi.
“Me vino a buscar la Policía a mi casa, me llevan a Campana. No estaba esposado ni nada. Me sacan el DNI y el celular y me dicen que tengo que ir a Villa Gesell por el asesinato de un chico. Me esposan y me suben a un auto. En Villa Gesell me recibe la DDI y cuando llego ahí preguntaba por qué estoy ahí. Me explican que se me inculpaba del asesinato de un chico”, dijo, y recordó que el expediente no marca quién lo culpó.
Y concluyó el relato: “Estuve 3 o 4 días incomunicado. El lunes me llevaron a declarar, me llevaron tapado primero. Me encuentro con mi abogado que me dice que voy a tener que declarar. Yo dije que sí porque no tenía nada que ver”.
Luego, le mostraron mensajes que cruzó con un primo suyo tras enterarse del crimen y de que los rugbiers habían sido detenidos. Un mensaje dice: “Los odio yo. Ojalá vayan presos por pelotudos porque mataron a un pibe”, escribió Pablo.
“Varias veces a la salida del boliche los había visto pelear en grupo allá en Zárate. En grupos de 3, 4, 5. Contra dos personas. Siempre eran mayoría ellos”, recordó Ventura.
En otros mensajes a otro amigo, el joven remero desea que "los metan en cana" y especifiac que a Lucas Pertossi y a Matías Benicelli los "odia más que nada”.
El MPF, entonces, le preguntó por Benicelli, a quién no nombró, a lo que Ventura recordó que una vez tuvo "un cruce, pero nada más”.