14.06.2023 / Eduación

"Cubrimos los baches que deja": respuesta de las cooperadoras escolares y familias al ataque de Soledad Acuña

La ministra había reconocido que el Gobierno porteño interviene en escuelas donde las cooperadoras “tienen un perfil ideológico determinado” y le señalaron que "lo que ella llama 'ideología' es el reclamo lógico que surge cuando el Ministerio no cumple con su función".





Las cooperadoras escolares y familias de la comunidad educativa respondieron a los ataques de la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, que ayer las cuestionó al señalar que “gestionan por sí mismas como si fuesen los gerentes o los dueños de la escuela".

"No somos el enemigo". "Las cooperadoras estamos trabajando incansablemente para que todo sea mejor. Si las escuelas no se caen a pedazos, es porque nosotros estamos sosteniéndolas", salieron a responderle a la ministra a través de un comunicado  las cooperadoras que funcionan completamente ad honorem y, que según denuncian, son las que sostienen las escuelas, pagando desde el papel higiénico hasta los aires acondicionados para enfrentar la ola de calor.

Y realizaron varios reclamos: Que se revea la nueva Ley de Cooperadoras aprobada en diciembre de 2022 que limita y entorpece la participación de las familias, además de prohibir aquello que denote "actos político partidarios o cualquiera que implique conflicto de intereses". Que se mejore el monto del FUDE, el fondo que envía el ministerio para el funcionamiento de las escuelas, y que hoy cubre un porcentaje mínimo de los gastos totales. Y que se termine el discurso de odio.

No es la primera vez que Acuña se mete con las familias de la comunidad educativa, el año pasado la ministra de Horacio Rodríguez Larreta persiguió a las familias de los estudiantes que tomaron colegios e incluso les mandó patrulleros en plena noche con intimaciones penales a quienes reclamaban por mejores condiciones de infraestructura, mejor calidad alimentaria en las viandas y quienes se negaban a  rever o mejorar las "prácticas laborales" no rentadas en trabajos que sirven más a las empresas que a los estudiantes.



Uno de los hechos máximos de persecución, ocurrió cuando Acuña decidió intervenir la cooperadora de la Escuela Álvarez Thomas, una de las más destacadas por poseer su comedor, en septiembre de 2020 y luego de 15 meses de intervención, al no encontrar un solo hecho ilícito, tuvo que devoler la gestión a las familias.

Frente al nuevo ataque las organizaciones denunciaron que "cada vez asignan menos para educación, bajando los presupuestos y subejecutándolos. Cada vez maltratan más a todxs lxs actores de la comunidad educativa, desgastando a la totalidad que la conforma".

Y señalaron: "¿Cómo lo hacen? Precarizando los puestos de trabajo de docentes. Creando la idea de que la escuela pública no se elige. Obligando a las cooperadoras a asumir cada vez más funciones y obligaciones".

EL SINCERICIDIO DE ACUÑA Y LA RESPUESTA DE LAS FAMILIAS QUE CUBREN "LOS BACHES QUE DEJA"

El fin de semana circuló un video en redes sociales, donde se vió claro el posicionamiento de la ministra de Educación porteña respecto a las cooperadoras.

En el víde Acuña se dirige a un grupo de personas sentadas a su alrededor, en el exterior de un café o un bar y les recuerda la importancia de "comunicarse directamente" con los padres y madres de las escuelas y de "respaldar" a los directivos de aquellas instituciones donde "las familias son muy fuertes y tienen un perfil ideológico determinado".



"Cuando se dieron las situaciones de toma de escuela, cuando se dio la situación de los alacranes, les informamos a las familias directamente para que no fuese la cooperadora la que gestionara por sí misma como si fuesen los gerentes o los dueños de la escuela lo que iba pasando dentro del Lengüitas", recuerda y admite que su problema está con las familias que piensan distinto
A lo que agrega: “Las conducciones necesitan más acompañamiento del ministerio y nosotros tratamos de acompañarlos para que puedan ir poniendo los límites que necesita la escuela para conducir y caminar en el camino que corresponde".

"Estos nuevos dichos de la ministra cayeron muy mal, ya superan el cinismo. La verdad, hartan. Estamos poniendo nuestro tiempo, nuestro trabajo, nuestro esfuerzo, cubrimos todos los baches que dejan en las escuelas, porque creemos en el derecho a la educación. ¿Y viene a atacar de esta manera? ¿En nombre de qué, qué le hicimos?", cuestionó  Ani Meizoso, integrante de la cooperadora de la Escuela Juan Pedro Esnaola, y delegada de Cooperadoras de la Comuna 12, en declaraciones a Página 12.

Sobre los dichos sostuvo: "Lo que ella llama 'ideología' es el reclamo lógico que surge cuando el ministerio no cumple con su función de garantizar ese derecho a la educación. Es un reclamo genuino". “Compramos papel higiénico, artículos de limpieza --que mandan, pero no alcanzan--, libros de secretaría, boletines, sellos, artículos de librería, arreglamos el mobiliario que se rompe", enumeró Meizoso en un testimonio y un reclamo que se replica en  otras escuelas porteñas.