10.04.2024 / Política

El Gobierno se reunió con la CGT en Casa Rosada para discutir la reforma laboral y desactivar un paro general

Funcionarios nacionales recibieron a los principales dirigentes de la central obrera, en un encuentro que se extendió por tres horas y contó -para sorpresa de los presentes- con la participación del líder de Camioneros, Hugo Moyano, y no de su hijo Pablo, el más crítico con la administración libertaria.





Con el objetivo de desactivar un nuevo paro general y discutir la reforma laboral, el Gobierno recibió esta tarde a los principales dirigentes de la CGT en Casa Rosada. El encuentro se extendió por tres horas y contó -para sorpresa de los funcionarios- con la presencia del líder de Camioneros, Hugo Moyano, y no de su hijo Pablo, el más crítico con la administración libertaria. 

Los líderes sindicales arribaron a Balcarce 50 poco antes de las 16:30 y se dirigieron directamente al despacho del ministro de Interior, Guillermo Francos, donde también estaba el jefe de Gabinete, Nicolás Posse. En la sala también se encontraban los secretarios de Trabajo, Julio Cordero, y de Interior, Lisandro Catalán.

“Junto al jefe de gabinete y el secretario de Trabajo mantuvimos un encuentro con los secretarios generales de la CGT y dirigentes de múltiples entidades gremiales. En línea con las reuniones mantenidas con legisladores, gobernadores y dirigentes, seguimos dialogando con todos los sectores y trabajando para la construcción de consensos que nos permitan llevar adelante las reformas que necesita la Argentina”, señaló Francos luego del cónclave.

Además de Moyano, participaron del encuentro los secretarios generales de la central obrera, Héctor Daer (Sanidad) y Carlos Acuña (estaciones de servicio), y las autoridades de los gremios de la construcción, Gerardo Martínez; de la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN), Andrés Rodríguez; de los Seguros, Jorge Sola, y de Obras Sanitarias, José Luis Lingeri.

Los sindicalistas se retiraron de la Casa Rosada sin dar declaraciones, aunque fuentes cercanas a los protagonistas del encuentro detallaron que la central obrera se mostró crítica a la reforma laboral, aunque estarían dispuestos a continuar con las conversaciones.

El Gobierno analiza bajar dos artículos de la reforma laboral objetados por el sindicalismo en busca de lograr un mayor consenso político para acelerar su aprobación parlamentaria: la limitación de las cuotas solidarias y la ultraactividad de los convenios colectivos de trabajo.

El primero de estos puntos es el recurso más eficaz para el financiamiento de los sindicatos a través de descuentos de una suma pactada en los convenios colectivos de trabajo. Este elemento es uno de los que más sensibles  porque afecta directamente a los ingresos sindicales. 

La segunda cuestión tiene que ver con el principio que obliga a mantener la vigencia de los convenios colectivos hasta no negociar uno nuevo, algo que los gremios defienden a rajatabla como una forma de “preservar los derechos de los trabajadores” y evitar una “negociación a la baja”.

Fuentes del oficialismo precisaron que el texto final de la reforma laboral lo está elaborando la Unión Cívica Radical, que luego se la presentará a La Libertad Avanza para ultimar los detalles y debatirla en el plenario de comisiones de Diputados, a la par de la Ley Bases y el paquete fiscal.

En relación a un eventual paro general, desde el sector más duro de la CGT, encabezado por Pablo Moyano, se mantienen firmes en su postura de no bajar la medida de fuerza. De todas maneras, mañana habrá reunión del consejo directivo y se definirá los próximos pasos a seguir.