27.01.2026 / Crisis

Continúa la crisis en la industria textil: cerró una empresa con más de 100 años de trayectoria y echó a 260 trabajadores

La empresa argumentó que hay problemas estructurales que "afectan la competitividad de la industria nacional” y cuestionó la apertura “indiscriminada” de importaciones de hilados, telas y prendas de vestir, tanto nuevas como usadas. También señaló la caída del poder adquisitivo; los altos costos financieros, laborales y energéticos; y la elevada carga impositiva.





La textil Emilio Alal cerró sus plantas productivas de hilados y telas en Corrientes y Chaco, y despidió a 260 operarios. La firma, con más de 100 años de trayectoria, dijo que la decisión responde al “actual contexto económico y comercial adverso", cada vez más dominado por los importaciones.

La empresa indicó que hay problemas estructurales que "afectan la competitividad de la industria nacional” y cuestionó la apertura “indiscriminada” de importaciones de hilados, telas y prendas de vestir, tanto nuevas como usadas.

También hablaron de un escenario inviable para la continuidad de sus operaciones y sin perspectivas de mejora en el corto y mediano plazo. Apuntaron contra la caída del poder adquisitivo; los altos costos financieros, laborales y energéticos; y la elevada carga impositiva.

En conclusión, sostuvo que este escenario "generó una pérdida significativa de competitividad para la producción nacional”.

Según la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad del sector registró una caída interanual del 24% en octubre de 2025, muy por encima del retroceso promedio de la industria manufacturera, que fue del 2,9% en el mismo período.

Desde diciembre de 2023, el sector textil acumuló una pérdida de más de 16.000 puestos de trabajo registrados en todo el país.

El caso de Emilio Alal, cuya actividad era principalmente la fabricación de productos para la industria del calzado, accesorios y talabartería, así como la producción de hilados de algodón y telas derivados, se suma al de otras compañías que informaron cierres o la reducción de sus plantas -consecuentemente de sus dotaciones-.

Tal fue el caso de Grupo Dass, el fabricante de zapatillas para grandes marcas internacionales como Nike, Adidas, Umbro, Fila y Asics. A fines de la semana pasada, la empresa echó a 43 empleados de su planta de Eldorado, en Misiones y la fábrica tiene producción comprometida únicamente hasta junio de este año. Afectada ya por la caída del consumo, la empresa de capitales argentinos y brasileños ya había cerrado en enero de 2025 su planta de Coronel Suárez para concentrar su producción en Misiones.

También se suma el caso de la firma Eseka S.A., que fabrica lencería para las marcas Cocot y Dufour. La compañía despidió a 140 empleados en los últimos dos meses de su planta ubicada en el barrio porteño de Parque Chas, donde actualmente se viven momentos de tensión, con intervención policial, en virtud de las protestas generadas por la decisión de la empresa de abonar sueldos, aguinaldos y vacaciones en cuotas.

Semanas atrás, la compañía textil TN & Platex cerró por tiempo indefinido su planta de Los Gutiérrez, en la provincia de Tucumán. La decisión implicó la suspensión de 190 empleados, que, aunque fueron desvinculados de la compañía, la propia empresa se puso en contacto con otras empresas con base en Tucumán para poder reubicar a los trabajadores despedidos.