28.01.2026 / INDUSTRIA

Crisis: la apertura de importaciones provocó el cierre de una histórica empresa textil

La firma Emilio Alal anunció el cierre definitivo de sus plantas de hilados y telas en Corrientes y Chaco, dejó 260 trabajadores despedidos y atribuyó la decisión a la apertura de importaciones, la caída del consumo y los altos costos que enfrenta el sector.





La empresa textil Emilio Alal confirmó este lunes el cierre definitivo de sus plantas productivas de hilados y telas en Goya y Villa Ángela, una decisión que implicó el despido de 260 operarios. La compañía advierte que, en el actual escenario económico, se volvió “inviable la continuidad de sus operaciones” frente a la apertura de importaciones y el derrumbe del mercado interno.

El impacto social del cierre se siente con fuerza en ambas provincias, donde 240 trabajadores quedaron sin empleo en Corrientes y el resto en Chaco, en un rubro que arrastra años de retroceso y ofrece cada vez menos posibilidades de reubicación laboral, según relatan los propios empleados afectados por el abrupto final de una firma con más de un siglo de historia.

La situación de Emilio Alal se inscribe en un contexto sectorial crítico que confirman los datos oficiales y privados, ya que de acuerdo con la Federación de Industrias Textiles Argentinas, en octubre de 2025 la actividad textil cayó 24% interanual, muy por encima del promedio de la industria, que retrocedió 2,9%, y con una pérdida sostenida de puestos de trabajo desde fines de 2023.

Ese deterioro también se refleja en la utilización de la capacidad instalada, que según el Indec apenas alcanzó el 29,2% en noviembre pasado, mientras que la producción textil fue un 22,7% menor a la de igual mes del año anterior, cifras que dan cuenta de un sector que funciona muy por debajo de su potencial productivo.

En ese marco, la compañía señaló en un comunicado que el cierre respondió a un “contexto económico y comercial adverso”, al remarcar que la competencia con productos importados, el atraso cambiario, los costos energéticos y la debilidad del consumo interno hicieron imposible sostener la producción nacional de hilados y telas.

Pese al cierre, desde la empresa dejaron abierta la puerta a una eventual reapertura si cambian las condiciones: "Las máquinas están listas, son nuevas y de alta capacidad de producción”, indicaron. Si bien, "el contexto obligó a cerrar", aseguran estar  pero estamos listos para volver a abrir la industria de hilados y telas cuando sea posible”.