En un movimiento cargado de simbolismo, el Gobierno Nacional confirmó que el sable corvo del General José de San Martín dejará su actual vitrina en el Museo Histórico Nacional(MHN), donde es visitado por miles de personas, para pasar a ser custodiado por el Regimiento de Granaderos.
Esta medida se formalizará mediante un decreto presidencial que Javier Milei prevé firmar antes del próximo 7 de febrero, fecha en la que se conmemorará el 213° aniversario del Combate de San Lorenzo.
La entrega oficial de la pieza histórica -adquirida por el Libertador en Gran Bretaña a principios de 1813- tendrá lugar durante el acto central en el Campo de la Gloria, en la provincia de Santa Fe, programado para las 19:00 horas de ese mismo día. En dicha ceremonia, el mandatario entregará personalmente la reliquia a los efectivos del regimiento.
El proceso de traspaso está orientado, según consta en el borrador del decreto, a asegurar la “correcta administración, preservación y seguridad de un bien histórico del Estado Nacional".
"Devolverles a los suyos lo que es propio”, se remarca.
El protagonismo del Regimiento de Granaderos en esta custodia no es reciente: desde 1967, mediante decreto, la unidad resguardó el sable del Libertador. Pero ahora, el acto constituye una restitución del criterio firmado el 24 de mayo de 2015, por la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien le otorgó nuevamente la tutela al Museo Histórico Nacional, donde es custodiado -hasta el momento- por tres granaderos en tres turnos.
Los custodios del arma histórica duermen en el mismo museo para no separarse del sable. En la cláusula tercera de su testamento, redactado en enero de 1844, San Martín expresó su voluntad de que el sable que lo acompañó “en toda la guerra de la independencia de la América del Sud le será entregado al General de la República Argentina D. Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que tratan de humillarla”.
Exiliado en Southampton, Rosas recibió el sable corvo. A su muerte, lo heredó su yerno Máximo Terrero.
En 1896, Manuelita Rosas de Terrero expuso su voluntad de que, a su muerte, el sable fuera donado al MHN, donde se encuentra actualmente.
Según consignaron fuentes oficiales a Clarín, el Presidente Milei indicará que
“el destino de la donación no fija el lugar, fija una finalidad: que el Estado garantice su custodia y conservación". "La interpretación es jurídica, razonable y de buena fe”, sostuvieron.
Otras fuentes ajenas a Casa Rosada indicaron a Clarín que el sable corvo tiene
condiciones de préstamo muy exhaustivas y que la pieza solo puede salir del Museo Histórico Nacional “con un decreto presidencial". "Así se prestó en 2016 el tintero de la Independencia al Museo de la Casa de Tucumán. Fue con custodia de personal del Museo y volvió al Museo”, ejemplificaron.
Lo cierto es que el cuartel de Granaderos es monumento histórico nacional y ese es uno de los principales argumentos de Presidencia para justificar el traspaso: “No es un ámbito ajeno al patrimonio cultural o sin valor histórico. El sable estará en un espacio que históricamente tuvo su custodia y que está directamente vinculado a su creador y a su función simbólica original”.
Resta saber es si, una vez concretado este nuevo traslado, la sociedad argentina tendrá oportunidad de visitar el Regimiento para ver el sable corvo del general San Martín o si éste permanecerá en custodia solo para la vista de pocos. Lo cierto es que el sable corvo saldrá del ámbito civil del Museo Histórico Nacional para pasar a un espacio militar como es el Regimiento de Granaderos a Caballo.