La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, endureció el discurso del Gobierno al defender la reforma del Régimen Penal Juvenil y plantear que el piso etario para la imputabilidad debería ser incluso menor al contemplado en el proyecto oficial que fija el límite en los 13 años al sostener que “la baja de la edad de imputabilidad es clave. Ojalá que se establezca a los 13 o 14 años". En esa línea, consideró que "incluso, debería ser menos".
En declaraciones radiales, la funcionaria argumentó que la discusión actual se mueve entre los 12 y los 13 años y aseguró que la Argentina quedó desfasada respecto de otros países al afirmar que “está rezagado” frente a una tendencia internacional que avanza hacia rangos etarios más bajos en materia penal juvenil.
Monteoliva celebró además que la iniciativa haya sido incorporada al temario de las sesiones extraordinarias del Congreso y remarcó la voluntad del Ejecutivo de acelerar su tratamiento parlamentario: “Por fin el tema va a estar incluido para ser debatido. Ojalá que podamos lograr esa reducción en la edad de imputabilidad”, expresó.
Para justificar la reforma, la ministra cuestionó el marco normativo vigente. "Tenemos una ley de 1980, mientras que las organizaciones criminales han cambiado. Hoy reclutan chicos y la evidencia muestra que esas estructuras han mutado”, explicó, en línea con el diagnóstico oficial sobre el funcionamiento actual del sistema penal juvenil.
El proyecto también cuenta con el respaldo del Ministerio de Justicia, desde donde Mariano Cúneo Libarona calificó al régimen actual como “malísimo” y sostuvo que “es injusto para la víctima, que es lo más importante, y también para el menor, que vuelve a la calle. Hay que cambiarlo”, en un debate que ya quedó formalmente abierto en el Congreso y anticipa fuertes resistencias políticas y sociales.