El presidente Javier Milei encabezará este sábado en San Lorenzo el acto oficial por un nuevo aniversario de la Batalla de San Lorenzo, una ceremonia organizada por el Gobierno nacional que cobra relevancia por estar atravesada por la entrega del sable corvo de José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo, una decisión que activó una disputa judicial y que le valió el rechazo de múltiples actores, incluidos los herederos de Juan Manuel de Rosas.
El evento se realizará a las 19 en el Campo de la Gloria, en la localidad santafesina donde el 3 de febrero de 1813 se produjo el bautismo de fuego del Regimiento de Granaderos, en lo que fue la única acción militar librada en suelo argentino bajo el mando directo de San Martín, aunque la fecha original del aniversario fue el martes pasado.
La presencia de Milei fue confirmada por fuentes de la Casa Rosada y del gobierno provincial, que anticiparon un acto de impronta presidencial y una comitiva reducida. "Es una movida de Nación”, señalaron en el entorno del mandatario, que compartirá el palco principal con el gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente local, Leonardo Raimundo.
El foco de la ceremonia estará puesto en el traslado del sable corvo desde el Museo Histórico Nacional al cuartel del Regimiento de Granaderos en Palermo, una medida dispuesta por el decreto 81/2026 que provocó la renuncia de la directora del museo, María Inés Rodríguez Aguilar, y abrió un frente judicial impulsado por los descendientes de Manuela Rosas, quienes solicitaron una cautelar de no innovar para impedir el cambio de destino del arma.
Reunión con Pullaro
Aunque el gobernador Pullaro participará del acto, desde la Casa Gris aclararon que no está prevista una reunión formal con el Presidente durante la visita, puesto que la jornada que estará centrada en la ceremonia y, según admiten en ambos entornos, tendrá un desarrollo breve y estrictamente protocolar.
De todos modos, el mandatario santafesino llega al homenaje con una agenda de reclamos abierta hacia la Nación, atravesada por el deterioro de las rutas nacionales en la provincia y la deuda previsional con la Caja de Jubilaciones, dos temas que siguen tensando el vínculo político aun cuando el respaldo de los mandatarios provinciales a los proyectos que el oficialismo envió al Congreso, sigue en juego.