Las declaraciones del Gordo Dan se produjeron durante la discusión pública sobre la edad de imputabilidad y generaron un fuerte repudio por el nivel de agresión y deshumanización hacia una víctima directa de la violencia. El influencer apuntó contra Aldo, abuelo de Jeremías Monzón, quien había expresado una postura enfocada en la prevención y la reinserción social.
“Pero viejo de mierda, te torturaron y acuchillaron a tu nieto en un baldío mientras lo filmaban implorando por su vida y CAGÁNDOSELE de risa, y vos estás pidiendo que aprendan a coser en vez de pudrirse bien en la cárcel la concha bien de todo pelotudo hijo de puta”, dijo el Gordo Dan, en un mensaje que circuló rápidamente por redes sociales.
Las palabras contrastaron con el pedido público de Aldo, quien reclamó una respuesta del Estado que no se limite al castigo. El abuelo de la víctima sostuvo que es necesario que existan “instituciones que resguarden a estos chicos que delinquen” para que “estudien y aprendan un oficio”, y remarcó que “no sea una jaula”.
El episodio volvió a exponer el tono extremo que adopta parte del debate público impulsado desde sectores libertarios, donde el dolor de las víctimas es utilizado para promover discursos de mano dura, incluso a costa de atacar a quienes atraviesan una tragedia personal y reclaman soluciones de fondo.