Los bonos soberanos en dólares registraron este lunes una nueva jornada positiva y sumaron su segunda suba al hilo, en un contexto de alta cautela por parte de los inversores. Pese al repunte, el riesgo país apenas cedió y se mantuvo en torno a los 500 puntos básicos, una señal de que el mercado todavía no convalida el rumbo financiero del Gobierno.
En el mercado local, la renta fija mostró mayoría de avances, con subas de hasta 1,5% encabezadas por el Bonar 2029, mientras que en el extremo opuesto el Bonar 2035 retrocedió 0,2%. Con ese movimiento, el riesgo país se ubicó en 501 puntos básicos, apenas por debajo del cierre previo y todavía lejos de niveles que permitan hablar de una normalización del frente externo.
El panorama fue distinto para las acciones. El S&P Merval cayó 1,4% y cerró en 2.935.677 puntos, alejándose nuevamente de la zona de máximos históricos. Medido en dólares, el retroceso también fue de 1,4%, hasta los 1.972 puntos. Las mayores bajas se registraron en Cresud y Transportadora de Gas del Sur, con descensos cercanos al 3%.
En Wall Street, los ADRs argentinos operaron con marcada disparidad. Telecom lideró las subas con un avance del 2,7%, mientras que IRSA encabezó las caídas con una baja del 2,1%. La falta de una tendencia clara reflejó la cautela de los inversores frente al escenario local y a la volatilidad internacional.
Según análisis de mercado, los activos argentinos continuaron moviéndose con una elevada sensibilidad a los vaivenes globales. Tras perder gran parte de las ganancias acumuladas en enero, el mercado accionario volvió a mostrar un beta elevado, superior a su promedio histórico. En ese marco, los bonos lograron amortiguar el golpe del clima global adverso, pero sin generar un cambio de expectativas de fondo, mientras el riesgo país siguió funcionando como termómetro de una confianza que no termina de aparecer.