El PJ bonaerense oficializó este domingo las nóminas para la renovación de autoridades partidarias, tras varias prórrogas en el cronograma. El proceso terminó consolidando una conducción provincial unificada alrededor de Axel Kicillof, con el objetivo explícito de evitar una interna que debilitara al espacio en un contexto de fuerte confrontación política a nivel nacional y provincial.
Sin embargo, pese a los esfuerzos de síntesis, en 33 distritos se presentaron dos o más listas en competencia. Se trata de municipios del conurbano y del interior bonaerense donde las distintas corrientes del peronismo no lograron confluir en una propuesta común y optaron por trasladar la disputa a las urnas partidarias.
Entre los casos más relevantes aparecen General Pueyrredón, Moreno, Tigre, San Miguel y Luján, además de otros distritos clave como Junín, Pergamino, San Nicolás y 9 de Julio. En algunos de ellos, como Mar del Plata, se anotaron hasta tres listas con respaldos diferenciados entre La Cámpora, el Movimiento Derecho al Futuro y sectores del peronismo local.
La situación también se repitió en Moreno, donde la intendenta Mariel Fernández quedó enfrentada en la interna con un armado impulsado por el MDF, reflejando tensiones territoriales que persistieron a pesar del acuerdo sellado en la conducción provincial. Escenarios similares se dieron en otros municipios, donde la discusión por padrones, representación y lugares de poder trabó los consensos.
Con las listas ya oficializadas y a la espera de la validación definitiva por parte de la Junta Electoral partidaria, el PJ bonaerense ingresó en una doble dinámica: mientras a nivel provincial se ordenó detrás del liderazgo de Kicillof y Verónica Magario, en buena parte del territorio se abrió una etapa de campaña interna que volverá a poner en juego el equilibrio entre unidad, representación y construcción política de cara a los desafíos electorales de 2026 y 2027.