Las acciones argentinas operaron en baja en Wall Street y en la plaza local, mientras los bonos lograron revertir pérdidas iniciales en una jornada marcada por la espera del dato de inflación de enero y la controversia política tras la salida de Marco Lavagna del INDEC.
En la Bolsa porteña, el índice S&P Merval cayó 1% hasta los 2.947.720 puntos, cortando una racha de dos ruedas consecutivas al alza. Medido en dólares, el retroceso fue marginal, en torno al 0,1%, en una señal de desacople entre precios y expectativas que volvió a exponer la fragilidad del clima financiero local.
En Wall Street, las acciones argentinas exhibieron mayoría de rojos. Se destacaron las caídas de **Edenor** (-2,9%), Grupo Supervielle (-2,8%) e Irsa (-2,3%), en una jornada donde el humor inversor permaneció condicionado por la incertidumbre macroeconómica y la falta de definiciones claras del frente oficial.
La atención del mercado estuvo puesta en el dato de inflación nacional que se conocerá por la tarde, luego de que el IPC de la Ciudad de Buenos Aires marcara un 3,1% en enero, con fuertes subas en precios estacionales y un incremento del 4% en alimentos. El contexto político sumó tensión tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del INDEC, en medio de la polémica por la actualización de la canasta y la postergación del nuevo índice basado en la ENGHo 2017-2018.
En el mercado de renta fija, los bonos lograron borrar las pérdidas iniciales y pasaron a terreno positivo. Sobresalieron las subas del Global GD29 (+1,6%) y del Bonar AL29 (+0,5%), mientras el riesgo país se mantuvo casi sin cambios, cerca de los 500 puntos básicos. En paralelo, la Secretaría de Finanzas anunció el menú de instrumentos para la licitación del miércoles, en una señal de continuidad de la estrategia financiera del Gobierno, que sigue dependiendo del mercado mientras la economía real espera definiciones más de fondo.