La jefa del bloque La Libertad Avanza (LLA) en el Senado, Patricia Bullrich, acordó con la oposición la letra definitiva de la reforma laboral, con un total de 28 cambios. En conferencia de prensa, confirmó que no habrá baja del Impuesto a las Ganancias a sociedades comerciales, la CGT no perderá recaudación y el subsidio a la indemnización será mayor para las pymes, entre otros puntos.
"Una ley no es la imposición de una parte sobre la otra sino la construcción de un acuerdo. Los senadores dijeron que tiene que ser con una mirada más federal", manifestó Bullirch, en compañía de Eduardo Vischi (LLA) y Enrique Goerling Lara (PRO).
Bullrich ya cuenta con 44 votos de su lado. El único voto negativo, por ahora, es el de Unión por la Patria (UP), donde aun así hay tres senadores que en diciembre acompañaron el Presupuesto, cercanos a gobernadores aliados. No serían necesarios este miércoles, pero tal vez sí el Gobierno necesite a sus pares en Diputados.
El principal cambio de la reforma es que se quitará del proyecto el capítulo de Ganancias, que reducía tres puntos el aporte de las sociedades comerciales. Se trata de un pedido de las provincias que Milei se negaba a eliminar del texto, pero Bullrich decidió borrar por su cuenta ante la falta de consenso.
"Se postergó el tratamiento de Ganancias, hasta construir un programa de reforma fiscal integral que tome en cuenta a los tres niveles", anunció Bullrich y habló de un "pacto fiscal" que pidió discutir el radicalismo, que incluiría otros impuestos. El debate de este capítulo se mantuvo hasta minutos antes de la conferencia, en una reunión de labor parlamentaria en la que se ultimaron los detalles del anuncio.
Bullrich explicó que la reforma laboral mantiene los principales cambios en las relaciones laborales. Los juicios laborales se limitarán a considerar los salarios de los trabajadores, sin agregados, como aguinaldos y vacaciones. “Había juicios por seis millones y se pagaban 300", ejemplificó la jefa de LLA.
En cuanto a las jornadas laborales, habrá posibilidad de hacer un banco de horas. "Si una persona quiere tomarse el día para ir a un acto escolar no pierde el presentismo. Hoy lo pierde", explicó Bullrich. Se define con claridad qué es un beneficio social no remunerativo, como comedor, reintegros médicos, guardería, útiles y capacitación.
También indicó que habrá vacaciones compartimentadas, incentivos a las capacitaciones y nuevas reglas para la junta médica, que deberá definir las instituciones. Otro "beneficio" será el Registro de inversiones productivas, para premiar aportes en tecnología y expansión.
Los cambios a los convenios colectivos de trabajo también se mantienen: habrá una orden de prelación al convenio de menor volumen, con la chance de que en las propias empresas tengan un convenio colectivo. "Pueden tomarse en cuenta también realidades de las provincias", agregó.
Este cambio fue un reclamo de las pymes, pero no tanto de las grandes empresas, temerosas de enfrentar a comisiones internas revoltosas. Por pedido de la UCR, el fondo de asistencia laboral (FAL), creado para financiar despidos sin causa, tendrá como prioridad a las empresas chicas. Se compondrá del 3,5% de los aportes destinados a ANSES y, de esa masa de recursos, el 2.5% irá para las pymes y el 1% para las grandes. En dos años se dividirá en partes iguales, en 1.5%.
Quizá la sorpresa del dictamen fue que los gremios también lograron recortar artículos del proyecto, aun cuando la CGT hará una movilización este miércoles. Bullrich habló de un "diálogo subterráneo" con los sindicatos que permitió eliminar el recorte de un punto a los aportes empresarios a la obra social. Seguirá en el 6%.
Tampoco se anulará el cobro compulsivo de la cuota sindical. Las empresas seguirán siendo agentes de retención (una posibilidad que querían eliminar los proyectos promovidos por la UCR el año pasado), mientras que el cobro compulsivo continuará por dos años, con un tope del 2%.
Este aporte estaba en riesgo porque el proyecto elimina la ultraactividad, como se denomina a la posibilidad de continuar con un convenio colectivo si no se reemplaza por otro. Como quedó redactado el texto que será aprobado, el convenio se eliminará sólo ante la petición de una de las partes. O sea, no podrá la Secretaría de empleo clausurar un acuerdo.
Hubo otros dos cambios por pedidos sindicales. No se eliminarán los estatutos profesionales, pero habrá seis meses para incorporarlos a los convenios colectivos. "Son leyes anteriores a la de contratos de trabajo. No tienen por qué seguir", dijo Bullrich. Tampoco se eliminaron los dos artículos que desfinancian al Incca y a RTA. Prevalecerán dos años.
Otra modificación es la prohibición a que las billeteras virtuales puedan pagar salarios, un pedido de los bancos que Bullrich aceptó. "Tiene que crecer hasta ser bancos", señaló.
En conclusión, los ejes del proyecto de reforma laboral del oficialismo son reducir cálculos indemnizatorios, contar con más facilidades para emplear y despedir personal, limitar el derecho a huelga y licuar el poder de representación y recaudación sindical, a pesar de que en estos cambios hubo concesiones.