El Gobierno de Santa Fe sostuvo este miércoles que está dispuesto a mejorar los ingresos de la fuerza policial y a revertir las sanciones aplicadas durante el conflicto con la condición de que los manifestantes levanten las medidas de fuerza y se restablezcan plenamente los patrullajes, en un escenario de protestas que continúa activo en Rosario y otras localidades.
La propuesta fue extendida durante una reunión nocturna en la sede de Gobernación, encabezada por el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, y el titular de Economía, Pablo Olivares, quienes recibieron al abogado Gabriel Sarla, interlocutor de los efectivos, y acercaron alternativas salariales vinculadas a que el escalafón más bajo alcance el valor de la canasta básica.
Pese a ese gesto, durante la mañana los policías continuaban concentrados frente a la Jefatura de la Unidad Regional II, con patrulleros detenidos y sirenas encendidas. En ese sentido, voceros del reclamo advirtieron que la propuesta todavía no fue aceptada y que esperan respuestas por parte del gobernador Maximiliano Pullaro antes de dar por cerrado el conflicto.
En conferencia de prensa, Cococcioni confirmó que los efectivos pasados a disponibilidad podrán recuperar sus cargos si retoman las tareas. "Para sentarnos a dialogar, pedimos que se restablezcan niveles razonables de patrullaje”, extendió, al tiempo que remarcó que durante la protesta “la seguridad estuvo garantizada” con un despliegue conjunto de fuerzas provinciales y federales.
Desde el Ejecutivo también señalaron que el reclamo no se limita a lo salarial, ya que incluye cuestionamientos a la extensión de las jornadas, la falta de descanso y el impacto del trabajo en la salud mental, un malestar que se profundizó tras la muerte del suboficial Oscar Valdez y derivó en concentraciones frente a distintas dependencias policiales.
Mientras el Gobierno insiste en sostener canales de diálogo y advierte que investigará posibles incumplimientos de funciones, los efectivos anticiparon que el reclamo seguirá abierto incluso si se normalizan algunas tareas.