El Senado de la Nación aprobó en la madrugada la reforma laboral impulsada por el Gobierno con 42 votos a favor y el rechazo del interbloque peronista, en una sesión extensa y marcada por modificaciones de último momento que terminaron de definirse mientras aún se desarrollaba el debate en el recinto.
El texto definitivo se conoció pasadas las 00.30, cuando todavía se ajustaban artículos sensibles para asegurar apoyos clave, entre ellos la eliminación de la reducción en la alícuota del Impuesto a las Ganancias para empresas, un punto reclamado por los gobernadores que terminó de inclinar la balanza a favor del proyecto.
La votación en general reunió al oficialismo, el PRO, la UCR y bloques provinciales.
En contraposición, los 20 senadores del bloque Justicialista votaron en contra junto a otros espacios que no acompañaron la iniciativa, mientras que algunos legisladores no dieron quórum. Afuera del Congreso, la jornada estuvo atravesada por movilizaciones sindicales y un fuerte operativo de seguridad.
Entre otros puntos sensibles, el texto aprobado habilita el pago en cuotas de sentencias laborales, hasta seis para grandes empresas y doce para pequeñas; dispone una reducción de las contribuciones patronales de un punto porcentual para grandes compañías y de 2,5 puntos para MiPyMEs, y redefine la ultraactividad de los convenios colectivos, con un plazo de 180 días para negociar nuevos acuerdos.
Además, se extendió hasta el 1° de enero de 2028 la derogación de incisos de la Ley de Fomento de la Actividad Cinematográfica, lo que posterga cambios en el esquema de financiamiento del INCAA.
Las claves del proyecto aprobado por los senadores
Indemnizaciones: se redefine la base de cálculo al considerar únicamente la remuneración mensual, normal y habitual, excluyendo conceptos como aguinaldo y vacaciones, y se establece que será la única reparación por despido sin causa.
Fondo de Asistencia Laboral (FAL): se crea un esquema financiado por aportes mensuales empresariales, 1% para grandes compañías y 2,5% para MiPyMEs, con posibilidad de ampliación, destinado a cubrir costos de desvinculación.
Pago de sentencias y contribuciones: se habilita el pago en cuotas de condenas laborales (hasta seis para grandes empresas y doce para pequeñas), se dispone una reducción de contribuciones patronales y se mantienen los aportes a obras sociales y el aporte solidario sindical con tope del 2% por dos años.
Licencias y control médico: se introducen nuevos criterios para enfermedades y accidentes no laborales, con porcentajes diferenciados según la conducta del trabajador, y se regulan juntas médicas y mecanismos de control. Además, se incorpora el banco de horas por acuerdo escrito y se habilita la digitalización de registros laborales.
Con la media sanción obtenida en el Senado, el proyecto pasará ahora a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo deberá volver a encarar acuerdos para sostener una reforma que modifica aspectos centrales del régimen laboral y que, para amplios sectores, es considerada un retroceso en materia de derechos históricamente conquistados por la organización sindical y colectiva.