Un reciente informe de Bumeran confirmó que en enero las remuneraciones solicitadas por quienes buscan empleo retrocedieron por segundo mes consecutivo al ubicarse en $1.699.284 brutos mensuales, una caída del 1,87% respecto de diciembre. Es decir, que las aspiraciones salariales continúan ajustándose por debajo del avance de los precios.
El Index del Mercado Laboral de la reconocida bolsa de trabajo señala que el descenso mensual se produjo en un contexto en el que la inflación fue del 2,9%, lo que implica que las expectativas volvieron a perder terreno en términos reales y consolidaron una tendencia de moderación iniciada hacia el cierre de 2025.
En la comparación interanual, el salario pretendido mostró un incremento del 23,15%. Sin embargo, dicha suba resultó insuficiente frente al 32,4% de inflación acumulada en el mismo período,
ampliando la brecha entre lo que los trabajadores aspiran a cobrar y la evolución del costo de vida.
El análisis por seniority evidencia diferencias marcadas: para posiciones de supervisor o jefe la pretensión promedio alcanzó los $2.594.954, con una suba mensual del 2,21%, mientras que en los niveles semi senior y senior el promedio fue de $1.672.291, con una caída del 4,08%.
En el segmento junior, el salario requerido se ubicó en $1.279.667, lo que representó una variación positiva del 2,46%, en un escenario donde los puestos iniciales muestran mayor dispersión y ajustes más acotados frente al deterioro general.
DATOS POR SECTOR
Por sectores, Producción, Abastecimiento y Logística encabezó las expectativas tanto en el nivel junior ($1.412.850) como en el tramo semi senior y senior ($1.941.667),
mientras que áreas como Marketing y Comunicación registraron las caídas más pronunciadas en el último mes.
Desde la empresa explicaron que el índice se construye en base a los salarios solicitados por los postulantes en la plataforma y remarcaron que “permite monitorear la evolución de las expectativas salariales y compararlas con otras variables económicas”, en un mercado laboral donde la cautela empieza a reflejarse también en lo que los candidatos están dispuestos a pedir.