La movilización frente a la Secretaría de Trabajo coincidió con una audiencia clave por la conciliación obligatoria. Hubo balas de goma, gases y detenciones en medio del reclamo por la reapertura de la planta.
En las últimas semanas se consolidó una seguidilla de cierres en la industria y el comercio, con fábricas textiles y cadenas de venta que cesaron sus actividades y dejaron a más de medio millar de trabajadores sin empleo en distintos puntos del país.
Cierres de plantas, quiebras judiciales y despidos masivos se multiplican en distintos sectores productivos del país. Desde la industria electrónica y textil hasta la láctea y petroquímica, las empresas alegan caída del consumo, apertura de importaciones y costos financieros crecientes.
La planta de Fate continúa cerrada pese a la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno y el conflicto escala mientras desde el sector advierten por el impacto de la apertura de importaciones.
Quilmes, fabricante de la famosa cerveza mexicana en Argentina, reduciría a la mitad su personal en la planta Zárate, que había inaugurado durante el gobierno del Frente de Todos con una inversión de USD 5.000 millones y 260 operarios. Hoy tiene 140 y planea descartar 60 vía retiros voluntarios.
Los trabajadores afectados se desempeñaban en distintos sectores, entre ellos laboratorio, pediatría y kinesiología, bajo condiciones de precarización laboral. Ante este escenario, desde ATE Garrahan anunciaron nuevas medidas de organización y protesta.
El ministro de Desregulación defendió los 50.000 despidos en el Estado en diálogo con Luis Majul, pero no pudo precisar dónde se generaron los nuevos empleos.
Se trata de Marengo S.A., dedicada a la producción alimenticia en Rafaela, quien alegó problemas económicos al momento de notificar a sus empleados de la suspensión. A principios de año, la compañía adquirió notoriedad por la viralización de sus caramelos, los cuales fueron nombrados en alusión a la famosa frase de cabecera del presidente Javier Milei.
El relevamiento de expectativas del mercado (REM), que publica el Banco Central, estima que la desocupación cierre este 2024 en 7,5%. El año pasado la cifra cerró en 5,7%.
La fábrica Drean echó a 200 trabajadores de su planta en Luque, Córdoba. Es por la caída de la producción y el desplome del consumo. La UOM alertó que habría más cesantías en otras empresas que proven insumos a la firma de electrdomésticos.