27.02.2026 / Represión

Mientras se debate la reforma laboral, las fuerzas policiales reprimen a manifestantes en las afueras del Congreso

Lo que comenzó como una serie de cortes estratégicos en los principales accesos a la Capital Federal derivó en graves incidentes frente al Palacio Legislativo en rechazo a la reforma laboral que se debate en el Senado. La jornada registra hasta el momento detenidos, heridos y un despliegue policial masivo bajo la aplicación del protocolo antipiquetes.





Lo que comenzó como una serie de cortes estratégicos en los principales accesos a la Capital Federal derivó en graves incidentes frente al Palacio Legislativo en rechazo a la reforma laboral que se debate en el Senado. La jornada registra hasta el momento detenidos, heridos y un despliegue policial masivo bajo la aplicación del protocolo antipiquetes.

La tensión arrancó temprano en la Autopista Panamericana, a la altura de San Fernando, donde trabajadores de la empresa FATE y diversas organizaciones sociales cortaron el tránsito en rechazo al posible cierre de la fábrica. Casi en simultáneo, el Obelisco fue el primer punto de choque directo: allí, la Policía de la Ciudad avanzó sobre columnas de partidos de izquierda, resultando en al menos cuatro detenciones y el uso de gas pimienta.

Cerca de las 11:00, con el inicio de la sesión en el Senado, el foco de conflicto se trasladó por completo a la Plaza del Congreso.

Pasadas las 14:00, la situación escaló drásticamente. Un grupo de manifestantes comenzó a prender fuego sobre el vallado perimetral que protege el edificio legislativo, utilizando basura y elementos para alimentar las llamas. La respuesta de la Infantería fue la de siempre: la represión. Usaron el camión hidrante para extinguir los focos de incendio y al mismo tiempo replegar a los grupos que se manifestaban sobre las avenidas Entre Ríos y Rivadavia.

Del mismo modo, las fuerzas policiales lanzaron chorros de agua y gases lacrimógenos contra todos los presentres.

La concentración en Congreso, que tiene réplicas en distintas ciudades del país, fue convocada por decenas de gremios combativos agupados en el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), organizaciones sociales y partidos de izquierda.