La crisis industrial volvió a quedar expuesta luego de que distintas firmas anunciaran el fin de sus operaciones o directamente bloquearan el ingreso a sus plantas, en un escenario marcado por caída del consumo, apertura de importaciones y dificultades financieras que impactan de lleno en el empleo formal.
En ese marco,
la tradicional marca de ropa interior Cocot y Dufour cerró su planta de Parque Chas y dejó a 140 operarios en la calle, tras meses de tensión por pagos en cuotas de salarios y aguinaldos y luego de haber reducido su dotación desde unos 500 empleados hasta poco más de un centenar en el último año. El hecho derivó en protestas con cortes de calle frente a la planta, así como fuertes cruces con representantes de Recursos Humanos.
La decisión del cierre se comunicó de manera intempestiva, puesto que, según el testimonio de los trabajadores, la fábrica funcionaba las 24 horas. Desde la firma argumentaron que la medida respondió a problemas de sustentabilidad económica, y es que ya venía mostrando señales de debilidad: ofrecieron retiros voluntarios de apenas el 50% y los salarios no superaban los 700 mil pesos por jornadas de nueve horas diarias.
A la par, la distribuidora Beer Market comunicó de manera abrupta el cierre de sus más de 20 sucursales en la Ciudad y el conurbano bonaerense y desvinculó a 300 trabajadores, muchos de los cuales denunciaron que la empresa inició un proceso preventivo de crisis y ofreció acuerdos económicos por debajo de las indemnizaciones legales.
En Tucumán, la planta de Panpack SA amaneció este martes con los portones bloqueados y el suministro eléctrico cortado, lo que dejó sin tareas a 75 empleados y selló el final de una fábrica con más de cinco décadas de trayectoria que ya había ingresado en concurso preventivo tras una serie de despidos y una fuerte pérdida de rentabilidad.
Con este nuevo cuadro, el mapa productivo acumula al menos cinco cierres recientes entre industria y comercio, con cientos de familias afectadas y negociaciones abiertas por deudas salariales e indemnizaciones, mientras cámaras empresarias y gremios reclaman medidas que frenen la pérdida de puestos de trabajo.