En una jornada marcada por tensiones financieras y señales contradictorias, el dólar volvió a moverse al alza en sus distintas cotizaciones, mientras las acciones argentinas mostraron un rebote impulsado por el sector energético. Sin embargo, los bonos soberanos continúan sin dar señales de recuperación y el riesgo país se mantiene por encima de los 600 puntos, reflejando la desconfianza persistente.
En paralelo, el mercado accionario registra subas generalizadas. El S&P Merval avanza tanto en pesos como en dólares, con papeles energéticos como principales protagonistas. El impulso se vincula, en parte, al impacto positivo del fallo en Nueva York por la estatización de YPF, que mejora las expectativas sobre la compañía y arrastra al resto del sector.
No obstante, el frente de la deuda muestra otra cara. Los bonos soberanos en dólares operan con mayoría de bajas y sin una tendencia definida, mientras el riesgo país supera los 600 puntos básicos. Esta dinámica deja en evidencia que, más allá del rebote bursátil, los inversores continúan exigiendo señales más sólidas de estabilidad macroeconómica.
Así, el mercado argentino vuelve a exhibir su doble dinámica: acciones que suben en medio de expectativas puntuales y una deuda que sigue bajo presión. En ese equilibrio inestable, el dólar continúa siendo el termómetro central de una economía atravesada por la incertidumbre.