31.03.2026 / FINANZAS

Dólar planchado y atraso cambiario: el modelo de Milei profundiza desequilibrios mientras se acerca otro momento crítico

El tipo de cambio oficial cerró marzo con una nueva baja y acumuló tres meses consecutivos en retroceso, en un escenario que combina estabilidad cambiaria artificial con crecientes dudas sobre la sostenibilidad del esquema monetario.





En la última jornada del mes, el dólar mayorista cayó $16 y se ubicó en $1.382, ampliando la brecha con el techo de la banda cambiaria hasta casi el 20%. La tendencia confirma un atraso del tipo de cambio en términos reales, en un contexto donde la inflación continúa elevada y erosiona la competitividad.

La dinámica se da en paralelo a una decisión clave del Banco Central de la República Argentina, que redujo los encajes bancarios en cinco puntos. La medida anticipa un aumento de la liquidez en pesos desde abril y modifica las expectativas del mercado, que comienza a recalibrar sus posiciones frente a un posible cambio de escenario.

En los mercados financieros, los contratos de dólar futuro operan con bajas y reflejan previsiones de estabilidad en el corto plazo, mientras los dólares paralelos —CCL, MEP y blue— también muestran retrocesos moderados. Sin embargo, detrás de esa calma persiste una mayor demanda de cobertura hacia el cierre del mes.

A pesar de que el Banco Central de la República Argentina acumula compras por más de u$s4.000 millones en lo que va del año, el ancla cambiaria empieza a mostrar límites. El sostenimiento del esquema depende en gran medida de la liquidación del agro, cuyo impacto podría diluirse hacia mediados de mayo.

Con tasas de interés en descenso y mayor circulación de pesos, el incentivo a dolarizar carteras vuelve a escena. El interrogante central ya no es la estabilidad actual, sino cuánto tiempo puede sostenerse un dólar atrasado sin generar nuevas tensiones en la economía real.