La sentencia de la Cámara Contencioso Administrativo Federal expuso la debilidad política de La Libertad Avanza, luego de que el veto presidencial fuera rechazado por amplias mayorías en ambas cámaras. El costo económico recae directamente sobre el ministro de Economía, Luis Caputo, encargado de sostener el equilibrio fiscal, principal bandera del gobierno.
Detrás del traspié aparece la figura de Manuel Adorni, señalado por la falta de articulación entre la mesa política y el Congreso. La acumulación de errores legislativos y judiciales dejó al oficialismo en una posición de debilidad, en una semana atravesada por fallos adversos, investigaciones judiciales y tensiones internas.
El revés por la ley universitaria no llega solo: se suma a una serie de episodios que golpean al Ejecutivo, desde causas judiciales en curso hasta cuestionamientos sobre la gestión política. En ese marco, crecen las dudas sobre la continuidad de Adorni, sostenido por el círculo más cercano al Presidente pero cada vez más resistido dentro del propio espacio libertario.
La crisis también salpica a otras áreas del gabinete, con un Ministerio de Justicia cuestionado y sin capacidad de respuesta frente a los fallos judiciales. El escenario deja al descubierto un gobierno con dificultades para coordinar su estrategia política, mientras el costo de esa desarticulación impacta de lleno en las cuentas públicas y en la ya tensionada gobernabilidad.