05.04.2026 / Ajustada Semana Santa 2026

Semana Santa 2026: se cayó fuerte el gasto y las estadías fueron más cortas

Según CAME, se movilizaron 2,85 millones de turistas, un 5,6% más que el año pasado, pero el impacto económico fue de $808.198 millones, lo que significa una caída real del 18,9% interanual. También se derrumbó un 8,4% el gasto diario por persona y las estadías fueron un 16,1% más cortas que en 2025.




Según CAME, la Semana Santa 2026 dejó un saldo desfavorable para los argentinos en la medida en la que el ajuste del gobierno de Javier Milei pegó fuerte: los viajeros se movilizaron durante menos tiempo y gastaron menos dinero que en 2025.

Se movilizaron 2,85 millones de turistas, un 5,6% más que el año pasado, pero el impacto económico fue de $808.198 millones, lo que significa una caída real del 18,9% interanual. También se derrumbó un 8,4% el gasto diario por persona y las estadías fueron un 16,1% más cortas que en 2025.

De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, fueron 2.852.256 los turistas que viajaron durante este fin de semana largo por todo el país, lo que representó un incremento del 5,6% respecto al mismo período de 2025.

Sin embargo, y el dato así contextualizado impacta aún más, el saldo económico alcanzó los $808.198 millones, considerando gastos en alojamiento, transporte, alimentos, recreación y compras, lo cual significa que el gasto total registró una caída del 18,9% interanual descontada la inflación.

El gasto promedio diario por persona, otra forma de medir el impacto económico, se ubicó en $108.982, con una baja real del 8,4% frente al año anterior. Parece ser así, que unos pocos gastaron lo mismo o un poco más, y la gran mayoría gastó mucho menos por día que en años anteriores.

En la misma línea, la estadía promedio fue de 2,6 noches, un 16,1% menor que en 2025. Aunque algunos análisis señalan que se trata de la consolidación de la tendencia hacia escapadas más cortas, lo cierto es que el año pasado esa tendencia ya estaba ampliamente instalada y la gente viajó más tiempo. 

Desde CAME evaluaron que este comportamiento responde a un turista “más prudente”, que prioriza el control del gasto y opta por alternativas más accesibles o actividades gratuitas, en un contexto atravesado por el costo del transporte y la situación económica general.

En cuanto a los destinos más elegidos, se destacó una amplia dispersión territorial. Los polos tradicionales como Bariloche, Puerto Iguazú, Salta, Mendoza, Mar del Plata y la Ciudad de Buenos Aires mantuvieron un alto nivel de ocupación, mientras que también crecieron opciones emergentes y destinos del interior con propuestas más accesibles.

Asimismo, hubo un fuerte movimiento en el norte argentino, especialmente en provincias como Jujuy, Tucumán y Salta, impulsado por la agenda religiosa y cultural típica de estas fechas. También sobresalieron destinos de naturaleza como Misiones, la cordillera neuquina y localidades de la provincia de Buenos Aires como Tandil.

Otro dato relevante es el costo del turismo: una familia tipo necesitó en promedio más de $1,1 millones para viajar dentro del país durante Semana Santa, lo que equivale a cerca del 69% de un salario medio.