De acuerdo con el último
Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, el mercado ahora espera una inflación más alta y una desaceleración más lenta, con proyecciones que ubican la suba de precios cerca del 30% en 2026 y recién por debajo del 2% mensual hacia agosto.
Según el informe, los precios habrían subido un 3% en marzo, por encima del 2,5% que se proyectaba en el relevamiento previo, lo que marca un cambio de tendencia en las expectativas y consolida un escenario de mayor persistencia inflacionaria.
A nivel anual, el mercado ahora prevé que el Índice de Precios al Consumidor acumule un 29,8% en 2026, muy por encima del 22,4% que se estimaba a comienzos de año, mientras que el grupo de consultoras más precisas incluso ubica la suba en torno al 31,8%, por encima de los niveles de 2025.
El informe también incorpora el impacto del contexto internacional, atravesado por la escalada del conflicto en Medio Oriente, que impulsó los precios de la energía a nivel global y podría trasladarse a las cadenas de costos, presionando sobre la inflación local.
En paralelo, los analistas anticipan que el dólar oficial seguirá creciendo por debajo de los precios, con una suba proyectada del 17,4% para 2026, lo que profundiza el atraso cambiario, mientras que las tasas de interés continuarían en niveles que no logran compensar la inflación.
Por último, el REM mostró un leve recorte en las expectativas de crecimiento, con un PBI estimado en 3,3% para el año, en un contexto donde la mejora económica aparece más moderada y sujeta a la evolución de las variables nominales.