El hijo menor de Donald Trump, Barron Trump, inició su camino empresarial con el lanzamiento de una bebida energizante a base de yerba mate en Estados Unidos. Con solo 20 años, el joven ya figura como miembro del directorio de Sollos Yerba Mate Inc., una compañía que busca posicionarse en el competitivo mercado de bebidas funcionales.
El emprendimiento prevé lanzar en mayo una lata con cafeína y sabores tropicales como ananá y coco, orientada a un público joven. La marca, según explicaron sus creadores, surge de un juego con la palabra “sol”, reflejando una identidad vinculada al consumo diario. La empresa tiene sede en Palm Beach, Florida, y recibió una inversión inicial de un millón de dólares provenientes de capitales privados.
La irrupción de Barron en el mundo de los negocios no es un hecho aislado. Su primera experiencia empresarial se remonta a 2024, cuando con apenas 18 años integró el directorio de una firma inmobiliaria que luego fue disuelta. Su desembarco actual refuerza la lógica de inserción temprana en estructuras empresariales vinculadas al poder económico y político.
Cabe señalar que el proyecto incluye como socios a empresarios jóvenes y se presenta como una startup en crecimiento. Sin embargo, el apellido Trump vuelve a funcionar como un activo central, en un esquema donde la visibilidad, el acceso a financiamiento y la proyección mediática parecen estar garantizados desde el inicio.
En este contexto, el lanzamiento de la bebida a base de yerba mate no solo abre un nuevo nicho comercial, sino que también deja al descubierto cómo el entramado entre poder, negocios y exposición pública sigue marcando el camino de las nuevas generaciones de la familia Trump.