El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, visitará este lunes el Instituto Malbrán acompañado por Karina Milei en una recorrida que pretende mostrar respaldo político en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Sin embargo, la actividad estará atravesada por un escrache organizado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en reclamo por el deterioro de sus salarios.
La agenda oficial se desarrollará en paralelo a una instancia clave en la causa judicial que lo involucra, con declaraciones testimoniales vinculadas a la compra de un inmueble bajo sospecha, en una pesquisa que intenta determinar el origen de los fondos y la posible existencia de irregularidades en las operaciones.
En ese contexto, la comitiva también estará integrada por el ministro de Salud, Mario Lugones, quien también enfrenta cuestionamientos por la situación del sistema sanitario y los recortes denunciados por trabajadores de su cartera.
Desde ATE anticiparon acciones de repudio durante la jornada y advirtieron que podrían profundizar las medidas si no hay respuestas a sus reclamos, que incluyen una recomposición salarial superior al 45% y el freno al desfinanciamiento del instituto.
El gremio también denunció un deterioro sostenido en las condiciones laborales y presupuestarias del Malbrán, con impacto en áreas sensibles como la investigación y el control de enfermedades, y apuntó contra la presencia de funcionarios a la que consideran "una puesta en escena": “No los vamos a dejar”, sentenciaron.
“Mientras los funcionarios roban y se aumentan un 123% sus sueldos, los trabajadores del Malbrán luchan para poder llegar a fin de mes”, señalaron desde ATE, y agregaron que esperan anuncios concretos para revertir la situación, en un escenario marcado por la incertidumbre sobre el futuro del organismo.