Los bonos en dólares se dieron vuelta y operaron con alzas generalizadas de hasta 1,5% en la plaza local. El Bonar 2041 encabezó las subas, seguido por el Global 2041 y el Global 2038. En ese marco, el riesgo país descendió a 532 puntos básicos, según la medición de J.P. Morgan, consolidando una mejora en la percepción de los inversores.
El rebote se dio incluso cuando el escenario internacional sumó incertidumbre. La decisión de Estados Unidos de bloquear el transporte marítimo iraní empujó el precio del petróleo y volvió a tensionar el conflicto en Medio Oriente. Sin embargo, los mercados parecieron apostar a una eventual resolución, lo que sostuvo el apetito por activos de riesgo.
En el plano local, la atención se centró en el viaje del ministro Luis Caputo a Washington, donde participará de las reuniones del FMI. La demora en la segunda revisión del acuerdo mantiene en vilo al mercado, aunque operadores descuentan que podrían destrabarse fondos por unos 1.000 millones de dólares si el organismo otorga un waiver por el incumplimiento en la meta de reservas.
En paralelo, la renta variable también acompañó el optimismo. El S&P Merval avanzó y las acciones argentinas en Wall Street operaron en terreno positivo, impulsadas principalmente por el sector financiero. Así, en medio de una economía exigida por vencimientos y tensiones externas, el mercado ensayó una recuperación que refleja más expectativas que certezas.