La discusión por la reforma de la Ley de Glaciares suma un nuevo capítulo con el posicionamiento del gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, quien rechazó la iniciativa del Gobierno nacional y la calificó como una medida que obliga a las provincias a “defenderse” frente a posibles impactos sobre sus recursos naturales.
Así,
la provincia de La Pampa se expresó en contra de la reforma de la Ley de Glaciares impulsada por la administración nacional, en un contexto de creciente tensión entre las jurisdicciones y la Casa Rosada por el manejo de los recursos estratégicos.
El gobernador Ziliotto sostuvo que la postura pampeana responde a una lógica de “defensa propia”, al considerar que los cambios propuestos pueden tener consecuencias negativas sobre el ambiente y las economías regionales. En ese sentido,
advirtió que el proyecto abre la puerta a modificaciones en los criterios de protección que hoy rigen sobre zonas sensibles.
Desde el gobierno provincial remarcaron que la normativa vigente cumple un rol clave en la preservación de reservas hídricas y ecosistemas asociados, y que cualquier flexibilización podría generar impactos a largo plazo. La discusión, además, se inscribe en un escenario más amplio de disputa por la administración de los recursos naturales entre Nación y provincias.
El posicionamiento de La Pampa se suma a otros cuestionamientos que vienen surgiendo desde distintos sectores políticos y ambientales, que alertan sobre los riesgos de avanzar con una reforma sin consensos amplios. En ese marco, el debate por la Ley de Glaciares vuelve a instalarse en el centro de la agenda pública, con implicancias que exceden lo ambiental y alcanzan el plano económico y federal.