Este martes comienza el segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona en los Tribunales de San Isidro, donde siete de los ocho profesionales de la salud imputados volverán a sentarse en el banquillo tras la anulación del primer debate por el llamado “Escándalo del Documental”, que tuvo como protagonista a la ex jueza Julieta Makintach.
La acusación, a cargo de los fiscales generales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, sostiene que el exfutbolista fue dejado en una “situación de desamparo” durante su internación domiciliaria, en el marco de una causa por presunto “homicidio simple con dolo eventual”, delito que prevé penas de entre ocho y 25 años de prisión.
El nuevo juicio se iniciará desde cero, ya que todo lo actuado en 2025, incluidas 21 audiencias y más de 40 testimonios, quedó sin validez tras la recusación de Makintach, quien fue apartada luego de que se revelara su participación en un proyecto audiovisual sobre el caso mientras el proceso estaba en curso.
Entre los
imputados figuran el
neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la coordinadora Nancy Forlini, el médico Pedro Di Spagna y los enfermeros Ricardo Almirón y Mariano Perroni, mientras que
Gisela Dahiana Madrid será juzgada más adelante en un proceso por jurados.
El caso se centra en las condiciones de la internación domiciliaria en una vivienda de Tigre, donde Maradona fue trasladado tras una cirugía por un hematoma subdural, en un entorno que no contaba con la aparatología necesaria para responder ante una eventual urgencia médica.
El exfutbolista murió el 25 de noviembre de 2020 por “un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada”, en un cuadro atravesado por múltiples patologías, mientras que la Fiscalía sostiene que existió negligencia en su cuidado y las defensas aseguran que no hubo delito.
El tribunal, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, deberá volver a escuchar a los testigos, reducidos de 192 a 92, y evaluar nuevamente las pruebas en un proceso que busca determinar responsabilidades.