En el segmento mayorista, la divisa avanzó hasta los $1.394 para la venta, con una suba de $2 respecto de la rueda previa. El movimiento se dio en un contexto donde persiste una fuerte oferta privada de dólares, aunque operadores comenzaron a detectar una mayor demanda de cobertura en moneda extranjera ante la incertidumbre sobre la evolución de los precios y la próxima licitación de deuda del Tesoro.
En las pantallas del Banco Nación, el dólar minorista escaló $5 y cerró en torno a los $1.420 para la venta. Mientras tanto, los contratos de dólar futuro mostraron una dinámica mixta: los vencimientos más cercanos operaron con leves alzas y el mercado ya proyecta un tipo de cambio mayorista cercano a los $1.625 hacia diciembre, reflejando expectativas de corrección cambiaria gradual para la segunda mitad del año.
Los dólares financieros también mantuvieron presión alcista. El MEP se ubicó alrededor de los $1.425, mientras que el contado con liquidación alcanzó los $1.482 y amplió nuevamente la brecha respecto del oficial. En paralelo, el dólar blue volvió a operar en $1.420, acompañando el movimiento de los tipos de cambio alternativos en una rueda sin sobresaltos, pero con creciente cautela entre los inversores.
El foco del mercado quedó puesto ahora sobre el dato de inflación y la capacidad del Gobierno para renovar vencimientos en pesos en la próxima licitación. En la city admiten que, aunque persiste cierta estabilidad cambiaria, las expectativas empiezan a mostrar señales de tensión frente a la desaceleración económica, la baja de tasas y las dudas sobre la sustentabilidad del esquema monetario oficial.