27.06.2026 / ESTADOS UNIDOS

Trump cae derrotado contra las algas en la pileta del Monumento a Lincoln

Donald Trump contrató a dedo dos empresas para limpiar el Estanque Reflectante de Washington D.C. antes del aniversario de 250 años de independencia de Estados Unidos el 4 de julio. El proyecto fracasó tras la aparición de algas, llevando al presidente a acusar de sabotaje a "militantes de izquierda anti patriótica" y ordenar la detención de ciudadanos que se acercaron al agua contaminada.



Estanque Reflectante del Monumento a Lincoln.
Estanque Reflectante del Monumento a Lincoln.


A principios de abril, Donald Trump anunció su intención de limpiar y transformar el Estanque Reflectante, la enorme pileta ubicada entre el Monumento a Washington y el Monumento a Lincoln en el corazón de Washington D.C. El objetivo era ambicioso: cambiar el color del agua hacia un "azul patriótico" para la celebración del 4 de julio, cuando la nación estadounidense conmemoraría los 250 años de su Declaración de Independencia.

Trump decidió no seguir los procedimientos administrativos habituales. En su lugar, eligió a dedo a dos empresas: Atlantic Industrial Coatings por 14,7 millones de dólares para aplicar un sellador impermeabilizante en el fondo; Greenwater Services por 1,7 millones de dólares para instalar un nuevo sistema de tratamiento de agua. El dueño de esta última es J.J. Cafaro, uno de los principales donantes a la campaña presidencial de Trump.

El presidente ordenó acelerar el cronograma de obra y visitó el lugar personalmente para supervisar el progreso. Incluso publicó una imagen generada por inteligencia artificial en la que aparecía junto a miembros de su gabinete bañándose en las cristalinas aguas del estanque restaurado. El plan parecía imparable.

La catástrofe de las algas

Las algas toman el estanque
Las algas toman el estanque


Pero el ambicioso proyecto enfrentó un enemigo más poderoso que cualquier adversario político: cuando levantaron la pintura del fondo y los productos químicos reaccionaron con el agua, aparecieron algas de forma masiva. Apenas un día después de llenar nuevamente el estanque, las algas ya eran visibles desde la orilla.

Los trabajadores intentaron contenerlas con aspiradoras, sistemas de filtración y litros de peróxido de hidrógeno, pero la situación se deterioró. A principios de esta semana, la pintura azul del fondo comenzó a desprenderse en láminas, agravando la contaminación.

De la derrota a la teoría conspirativa

Trump rechazó asumir el fracaso. En cambio, militantes de su movimiento MAGA comenzaron a difundir una teoría: que saboteadores de "izquierda anti patriótica" habían vandalizado deliberadamente el estanque. La versión llegó rápidamente a la boca del propio presidente.

"Hemos tenido algunos problemas reales con el vandalismo en el hermoso estanque reflectante", escribió Trump en Truth Social, afirmando que las algas estaban eliminadas "en un 75%" y que "el área vandalizada" sería reparada a principios de la semana siguiente.

Un influencer trumpista llamado Nick Sortor profundizó la teoría conspirativa: aseguró que el número "8647" aparecía en el fondo del estanque trazado con algas. En la jerga estadounidense, el 86 significa "tirar algo" y Trump es el presidente número 47. Según esta interpretación, los "vándalos" habían utilizado productos químicos para boicotear el proyecto. El propio Trump adoptó la teoría. Sin embargo, documentos revelados por el New York Times mostraron que no existe investigación oficial ni prueba alguna de sabotaje.

Detenciones y vallado de seguridad

El fracaso del proyecto se convirtió en una atracción turística no intencional. Residentes y visitantes acudieron a grabar videos del agua contaminada para redes sociales(R). Uno de ellos fue David Hearn, ciclista olímpico, quien el 19 de junio metió la mano en el agua para tocar una lámina que se desprendía del fondo. Un empleado del Servicio de Parques Nacionales le pidió que retirara la mano. Momentos después, (R)fue interceptado por la Guardia Nacional y arrestado por la Policía de Parques, acusado de destruir propiedad gubernamental. Hearn niega haber vandalizado nada y espera juicio para el 9 de julio.

No fue el único perseguido por la justicia. Al menos otras cinco personas fueron detenidas por lo que Trump calificó de "actos de vandalismo". En respuesta, equipos gubernamentales instalaron un vallado alrededor del estanque para evitar que ciudadanos se acercaran.

La ironía del "drenar el pantano"

La ironía no escapa a observadores políticos: una de las promesas de campaña más icónicas de Trump había sido "drenar el pantano" (drain the swamp), una metáfora para remover a la "casta política corrupta" de Washington D.C. Años después, el proyecto más visible del presidente en la capital terminó en un pantano literal de algas, teorías conspirativas y detenciones de ciudadanos comunes por acercarse demasiado al agua.

No se pudo.

Ahora, la Autoridad de Agua de Washington (DC Water) autorizó el vaciado de la pileta rectangular de 609 metros de largo. La empresa responsable de la obra, por su parte, aseguró que hará las reparaciones dentro del período de garantía.