03.07.2026 / PERSISTE EL RECLAMO

Aceiteros acordó un básico de $2.700 millones y se planta contra la reforma laboral: "Paro por tiempo indeterminado"

La Federación que nuclea 21 sindicatos logró elevar el sueldo básico a $2.719.000 tras una dilatada instancia de negociación que recién comenzó a descomprimirse tras el intento de huelga del pasado 27 de mayo. El reclamo por la reforma laboral persiste dentro del gremio. Ante el suspenso de la CGT, insisten: "Hace mucho venimos pidiendo un paro general por tiempo indeterminado".





La Federación Aceitera y Desmotadora (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros Rosario (SOEAR) San Lorenzo logró, tras una larga negociación que permanecía trabada desde principios de año, elevar el sueldo básico a  $2.578.400 a partir del 1° de julio de 2026 y $2.719.040 desde el 1° de septiembre. El conflicto salarial había estallado luego de que las cámaras empresariales mantuvieran una propuesta del 0% de recomposición, una decisión que desde el gremio leían como otro intento para que negocien el salario mensual de acuerdo a las proyección inflacionarias del REM del Banco Central.

Fueron varias las instancias en las que Aceiteros se sentó a negociar con las patronales CIARA, CIAVEC y CARBIO sin éxito. El último encuentro de ese primer tramo derivó en una serie de asambleas para definir los pasos a seguir, que tuvo su clímax en la huelga del 27 de mayo. Tras unas tres horas, la acción culminó dada la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno nacional.

Sin embargo, aquella medida resultó ser productiva, puesto que convenció al Ministerio de Trabajo a intervenir en la negociación. “Cuando estaba por vencer la conciliación, hicieron un ofrecimiento. Y así llegamos a la cifra de $2.719.000. Un logro en este tiempo en donde la economía está difícil para todos”, destacó el secretario general de SOEAR y secretario de Salud de la Federación, Marco Pozzi, en diálogo con Política Argentina.

"La huelga va construyendo una conciencia del poder que tiene el colectivo. Por eso la del 27 de mayo fue un quiebre", consideró el entrevistado sobre uno de los motivos que logró destrabar el conflicto para establecer un nuevo básico que contempla "las nueve necesidades que debe cubrir el Salario Mínimo en la Constitución Nacional y la Ley de Contratos de Trabajo: educación, alimentación adecuada, vivienda digna, vestimenta, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, ocio y aportes". Dicho Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) es calculado en base a una encuesta de gasto de los hogares del INDEC, actualizada cada paritaria por el equipo de economistas del gremio y con la inflación del organismo como referencia.

En ese marco, los resultados de la negociación mantienen en alto las expectativas del sector, que no guarda resquemor ni tiene dudas acerca de un posible incumplimiento por parte de las cámaras. “No hemos tenido nunca problema con eso. La discusión es hasta que se firma, después hay un cumplimiento del convenio”, detalló Pozzi.

Reforma laboral: disputa por el plan de lucha

Si bien, ese capítulo parece estar cerrado -al menos por este año-, la reforma laboral persiste como uno de los grandes reclamos del sector aceitero. Respecto a las estrategias para plantarse contra el Gobierno nacional, flamante impulsor de las modificaciones en el régimen de trabajo, el gremio marcó distancia de la cúpula de la CGT, que mantiene en suspenso la definición de una medida de fuerza para las próximas semanas.

“Tenemos una posición clara: la reforma laboral la enfrentamos en la calle y con huelga. Hace mucho tiempo que venimos pidiendo que haya un paro general por tiempo indeterminado, lo cual nos diferencia de la forma de la CGT de entender la estrategia para enfrentarla”, decretó el secretario general de SOEA. Al mismo tiempo, reculó en que la Confederación “no es el enemigo, sino las multinacionales. Ellas son las que debemos enfrentar con huelga y asamblea”.

En ese sentido, enfatizó: "La clase obrera sufrió demasiados ataques desde que asumió el actual Gobierno, ataques que tienen un actor fundamental: los patrones. Entonces, nuestra posición será siempre la misma: si queremos frenar la reforma en su totalidad, la única salida es un paro general”, cerró el sindicalista.