El tipo de cambio mayorista volvió a moverse al alza en una jornada marcada por la expectativa sobre la deuda en pesos, mientras el Gobierno intenta sostener la calma cambiaria en pleno cierre del mes.
Aunque la renta fija mostró un leve repunte, los inversores siguen atentos a la fragilidad financiera: el riesgo país se mantiene por encima de los 640 puntos y el S&P Merval no logra sostener la mejora.
La combinación de incertidumbre financiera, desmentidas oficiales y baja de tasas volvió a recalentarse en el mercado cambiario, donde todas las cotizaciones operaron en alza.
La plaza financiera local retomó la actividad tras el fin de semana largo, con retrocesos en las acciones y un riesgo país que volvió a ubicarse en niveles elevados.
Un reciente informe del Banco Central (BCRA) reveló que millones de personas combinan de manera simultánea deuda bancaria y no bancaria, lo que expone la creciente dependencia de los hogares de múltiples vías de financiamiento para cubrir consumos básicos. En julio, por ejemplo, 6,2 millones de argentinos mantenían deudas activas en ambos sistemas.
Más de un centenar de yerbateros de Misiones decidieron suspender el inicio de la zafra de verano prevista para diciembre al alertar un panorama de insolvencia que, con el último decreto de Milei que le quitó, entre otras cosas, la facultad de fijar precios al Instituto de la Yerba, deja al borde de la quiebra a cerca de 12.500 productores.
La empresa —conocida por sus “ollas indestructibles”— ya reemplazó casi la mitad de su producción por artículos fabricados en China y redujo su planta en Venado Tuerto en un 10%.
La autoridad monetaria recortó la TNA del 22% al 20% en las operaciones de absorción de pesos. el guiño al mercado llega en un contexto de tensión por los vencimientos que enfrentará el tesoro la próxima semana.
El tipo de cambio mayorista avanzó otra vez y la brecha con el blue ya está en terreno negativo, en una rueda marcada por la calma cambiaria y expectativas sobre la última licitación del mes.
Los nuevos valores fueron cargados en el sistema digital obligatorio de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), donde cada compañía debe informar sus ajustes luego de conocerse el dato del índice de precios al consumidor.