Corea del Norte aprobó en marzo una reforma constitucional que ordena un ataque nuclear de represalia automático e inmediato si el sistema de mando del país se ve comprometido o si sus máximos dirigentes resultan incapacitados. La modificación fue revelada públicamente recién la semana pasada por el Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur durante una sesión legislativa.