Entre elogios y sonrisas, se llevó adelante el encuentro entre los gobernadores de la Provincia de Buenos Aires y de Córdoba respectivamente, en el marco de la presentación de líneas de crédito de sendas bancas provinciales.
El encuentro, que se llevó a cabo en el centro cívico de la ciudad de Córdoba capital, fundió a ambos dirigentes del PJ, uno de tradición “rebelde” y otro de tradición vertical, en una foto de puro corte ajedrecístico.
Y es que ambos cuentan no sólo con una amistad forjada con los años de la gestión fronteriza a nivel subnacional: también precisan de una relación simbiótica de cara a 2015. Ambos saben que sus fichas no se cancelan en 0, y por lo tanto no tienen reparos en mostrar sus “diferencias políticas” (De la Sota dixit) y aun así lograr imponer su “amistad” por sobre los elementos partidocráticos que en el presente los distancian.
En el raid que conduce a la “ola naranja” del bonaerense por el interior del país, de lleno abocado a “generar sciolismo” a nivel federal, el cordobés Santiago Montoya (titular de ARBA y referente del gobernador Scioli en “la docta”) cumple un rol clave.
El ex motonauta, quien luego de ser oficializado precandidato del Frente para la Victoria en la figura de una de sus vicepresidencias honorarias, ya no precisa esconder sus aspiraciones rivadavianas, y tal y como lo hizo ayer el Ministro Randazzo en un picante cruce con el gremialismo ferroviario, utiliza y utilizará todos los recursos a mano para llegar airoso a las PASO 2015.
Quienes tampoco esconden su simpatía con la candidatura del Gobernador Scioli y también podrían eventualmente formar el "semi-círculo naranja", son el Gobernador Gioja de San Juan, Paco Pérez de la Mendoza cordillerana, la catamarqueña Lucía Corpacci, el misionero Maurice Closs, y Martín Buzzi de Chubut.