Tras el desafío del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, contra Fayt, a quien invitó a "salir a la calle y hablar con los periodistas", desde el entorno del magistrado salieron a defender su figura.
Su abogado, Jorge Rizzo, quien hasta hace poco era el presidente del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, descartó hoy que, como se pidió, Fayt acceda a hacerse un examen psicofísico para demostrar que su capacidad para ocupar el cargo sigue plena y vigente.
"No hablé sobre la posibilidad de que se someta a un test psicofísico. Si me preguntara a mi le diría a Fayt que no se haga un psicofísico porque no hay ninguna ley que lo plantee. Si la ley no existe no se cómo la van a aplicar, les dirá que hagan la ley primero", dijo Rizzo y agregó: "Mucha gente se recibió de psiquiatra en los últimos días y todavía no han pasando por una facultad de Medicina".
Por su parte, la mujer de Fayt fue consultada por los medios y brindó un dato fundamental para
la polémica que se desató en la Corte Suprema, al revelar que la firma del juez para la acordada del máximo tribunal que decidió la cuarta reelección de Ricardo Lorenzetti fue realizada en su casa, y no en la sede de la Corte como se dijo en un primer momento. Para la mujer de Fayt, la polémica se reduce a un error de redacción en la acordada, pues no debió decir "reunidos en acuerdo" sino simplemente, "en acuerdo".
La hija de Fayt también declaró ante los medios y defendió la capacidad de su padre para ocupar una de las cuatro bancas del tribunal supremo. "Está vivo y trabajando, su lucidez no puede ser puesta en duda", dijo y agregó: "Está ejerciendo sus funciones, y merece todo el respeto de un ministro que ha sido un paradigma de decencia".
Desde la oposición se cuestionó lo que consideraron una "arremetida" del Gobierno nacional contra el juez de la Corte y se unieron detrás de la figura del juez de 97 años.