Finalmente, tras resisitirse durante las primeras horas a reconocer el escrutinio definitivo de las elecciones santafesinas, el candidato a gobernador del PRO, Miguel Torres del Sel admitió su derrota en manos del socialista Miguel Lifschitz y adelantó que no pedirá la revisión de los votos.
Según el recuento de los telegramas de votación, el candidato del partido que gobierna actualmente la provincia se impuso por una diferencia de 1.776 votos en favor del Frente Progresista.
"Como era de esperar, el escrutinio provisorio concluyó en un escándalo público, que derivó en la salida de un importante funcionario del gobierno provincial. Teníamos la esperanza de que el proceso eleccionario en las generales no presente las mismas dudas que el provisorio, pero lamentablemente no fue así. Las cientos de irregularidades que fuimos descubriendo nos obligó a exigir al Tribunal Electoral la apertura de todas las urnas. Creíamos, y aún lo creemos, que era la única manera de dar tranquilidad a los santafesinos, y legitimidad al vencedor. Pese a que el Tribunal manifestó que serían flexibles en el criterio de apertura de urnas, la realidad evidenció todo lo contrario. Las urnas correspondientes a ciudades favorables al socialismo se abrieron con mayor facilidad que en aquellas zonas que nos eran favorables", afirmó el candidato del PRO, aunque anunció que resolvió con su equipo "aceptar la decisión del Tribunal Electoral para poner un punto final a esto y seguir adelante".