Aníbal Fernández y
Julián Domínguez acumularon 152.409 sufragios más para el kirchnerismo. Con esto
el oficialismo alcanzó el 40,21% de votos. Pese a esto ninguno de los dos creció en los porcentajes finales.
Quién amplió su ventaja con el escrutinio definitivo fue
María Eugenia Vidal, candidata por el PRO, que obtuvo 170.000 sufragios más y
rompió la barrera de los 30 puntos, sacando 30,07% en lugar de 29,43% como había sido computado el 9 de agosto a la noche.
Por otro lado
Felipe Solá, candidato a gobernador por UNA, logró 84.794 sufragios más que los que le habían contabilizado y
pasó de 19,55% a 19,67. Sin embargo no le alcanzó para disminuir la brecha con Vidal.