El jefe de Gabinete recibió una foto en la que había pintadas contra Ricardo Lorenzetti en un paredón cerca de la casa de la madre del titular del alto tribunal, en su Rafaela natal.
Peña miró la imagen en su WhatsApp y la cerró. Automáticamente
como la imagen tenía un virus se reenvió al celular del presidente de la Corte.
En este marco Lorenzetti se alarmó y creyó que era una amenaza recibida en el WhatsApp de su celular oficial. Según indica el diario La Nación la cuenta de chat desde donde le enviaban la foto del paredón con insultos tenía una fotografía de Mauricio Macri.
Luego de esto el máximo magistrado denunció el asunto a la seguridad de la Corte y a la policía, que comenzó a investigar. Por su parte el 9 de enero Marcos Peña estaba de vacaciones en Uruguay cuando recibió una llamada de Lorenzetti, quién le dijo que había recibido amenazas desde un celular que estaba a nombre de una flota de teléfonos asignada al Gobierno.
Según informaron los expertos en informática
la foto tenía un virus programado para reenviar la imagen al celular de Lorenzetti apenas la abriera Peña.