Ante la polémica que generó el nuevo protocolo antipiquetes, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, defendió la normativa y dijo que las fuerzas de seguridad desalojarán los cortes no permitidos "con el mínimo uso de la fuerza".
"Nosotros vamos a ir de una manera, con el mínimo uso de la fuerza. Sabemos lo que significa el uso muy potente de la fuerza. Puede ser que demore un poco más", explicó la funcionaria en diálogo con TN.
En ese sentido, enfatizó:
"La nueva regla es que no se corten calles, cambió el paradigma. Si alguien lo hace, tiene que saber que va a ir una fuerza policial a retirarlos".
"Si el corte dura uno, dos o tres horas, a todo el mundo se le arruinó el día. Tiene que ser algo rápido. Si no se van en 5 o 10 minutos, los vamos a sacar", agregó.
En consecuencia, fue consultada por la falta de diálogo frente a estas situaciones, pero subrayó:
"Si se sabe que no se puede, y se corta igual, ¿cuál es la negociación? Que el gobierno tenga que aceptar cuatro años más una sociedad patas para arriba?".
Además, indicó:
"Puede ser que demore un poco más, pero que la gente sepa que en los próximos cuatro años, este fenómeno va a ir cambiando y la gente va a tener más libertad".
Con respecto a las críticas a la normativa por la ubicación que tendrá la prensa en las manifestaciones, respondió:
"Vamos a discutir con todos, y vamos a ir a un consenso".
El descontento con la medida motivó que dirigentes de izquierda le hicieran un “escrache en la casa”, por lo que Bullrich arremetió:
“El método de ir a las casa de alguien no corresponde. Yo hago esto por convicción, así que si hay alguien que quiere ir y protestar, puede hacerlo".