Trabajadores estatales de Chubut encabezados por docentes autoconvocados volvieron a movilizarse en las últimas horas en distintos puntos de la provincia para exigir una recomposición salarial "urgente" a la administración de Ignacio Torres luego de advertir que los ingresos actuales quedaron por debajo del costo de vida.
Las principales protestas se concentraron en Trelew y Puerto Madryn, donde miles de manifestantes marcharon por los centros urbanos con ruidazos, carteles y actividades públicas, acompañados por estudiantes, familias y otros sectores de la administración pública.
Las movilizaciones forman parte de una serie de acciones que se vienen repitiendo en las últimas semanas en localidades como Rawson, Comodoro Rivadavia y Gaiman, en un escenario de creciente conflictividad dentro del sector estatal.
En Rawson, una concentración frente a la Casa de Gobierno reunió a unos 4.000 trabajadores de distintos organismos, que luego marcharon hacia el Ministerio de Economía para exigir la apertura de paritarias y mejoras salariales.
Los docentes autoconvocados plantean un básico cercano a $1.500.000 y cuestionan los valores actuales, al señalar que existen sueldos iniciales muy por debajo de esa cifra, lo que los ubicaría en niveles críticos frente a la inflación.
“El ministro de Educación, José Luis Punta, dijo que pagaba $800.000, pero estamos cobrando de básico $315.000”, denunciaron referentes del sector en el marco de las protestas.
El reclamo no se limita al ámbito docente:
auxiliares de la educación, personal de salud y otros trabajadores estatales se sumaron a las medidas, y también se incluyeron demandas por la regularización laboral de monotributistas y mejoras en las condiciones de trabajo.
Desde el Gobierno provincial confirmaron la convocatoria a una nueva paritaria docente para el miércoles 6 de mayo en Rawson, donde buscarán presentar una oferta salarial superadora y avanzar en una salida al conflicto, mientras también trabajan en un cronograma de pagos.
En paralelo, los docentes autoconvocados mantienen su organización por fuera de los sindicatos tradicionales y sostienen las protestas de manera independiente, en un contexto de rechazo a propuestas previas y advertencias sobre la continuidad de las medidas si no hay una respuesta concreta.